La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, defendió hoy en la ONU el derecho de acceso a medicamentos y a servicios de salud gratuitos.

En su intervención en un foro sobre enfermedades no transmisibles, Rousseff señaló que en su país 20.000 farmacias públicas y privadas distribuyen medicinas sin costo a quienes sufren de diabetes e hipertensión.

"En Brasil estamos intensificando el combate a los factores de riesgo con mayor influencia en la aparición de dolencias crónicas no transmisibles, como el tabaquismo, el consumo abusivo de alcohol, la inactividad física y la alimentación no saludable", dijo.

El 72 por ciento de las muertes no violentas en Brasil de menores de 70 años se atribuye a afecciones crónicas no contagiosas que padece la población más pobre y vulnerable, señaló en el foro la presidenta de Brasil.

Jefes de Estado y de Gobierno y ministros de salud de todo el mundo debatieron hoy en la Asamblea General de Naciones Unidas la implementación de medidas para la prevención de las enfermedades no transmisibles.

Las cuatro enfermedades no transmisibles a nivel mundial que trata el foro de la ONU son las cardiovasculares, el cáncer, las enfermedades pulmonares crónicas y la diabetes, consideradas por la ONU una amenaza para el desarrollo.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) 36 millones de personas mueren al año por estas enfermedades, mayoritariamente en los países más pobres.

El Secretario General de la ONU subrayó que el tratamiento contra esas enfermedades no es caro y la prevención puede no tener ningún costo e incluso ahorrar dinero.

La presidenta de Brasil asiste hoy también en Nueva York a un coloquio organizado por la ONU sobre la participación de las mujeres en la política y desarrollará hasta el jueves una intensa agenda.

El martes tiene previsto un encuentro bilateral con el presidente de Estados Unidos, Barak Obama, con quien se espera que dialogue sobre la propuesta de Brasil, junto a otros países emergentes, de colaborar en la solución de la crisis económica internacional y de la reclamación de una mayor apertura de los foros multilaterales a las naciones en desarrollo.

También mañana, martes, la presidenta de Brasil participará junto a Obama en la ceremonia de presentación de la Sociedad de Gobierno Abierto, se reunirá con el presidente de México, Felipe Calderón, y asistirá a una cena ofrecida por la organización Woodrow Wilson International Center por Scholars, que le entregará un premio por su vocación de servicio público.

Dilma Rousseff pronunciará el miércoles el discurso inaugural de la Asamblea General de la ONU, ante dirigentes de 193 países, siendo la primera ocasión en la historia de Naciones Unidas que lo hace una mujer.

La jefa de estado de Brasil enfocará su discurso en la crisis financiera, la "primavera árabe" y la necesidad de una reforma del Consejo de Seguridad y de los organismos financieros multilaterales, a fin de dar más voz y voto a los países en desarrollo, según adelantó su canciller Antonio Patriota.

También abordará la agenda medioambiental y pedirá la asistencia de todos los países a la Conferencia sobre Desarrollo Sustentable Río+20, que se celebrará en Río de Janeiro en 2012, con el fin de buscar acuerdos que ayuden a reducir el calentamiento global.