En un inusual caso de trata de personas que se ventilará el lunes en los tribunales, la fiscalía federal acusa a un grupo de ucranianos de llevar con engaños a un grupo de personas jóvenes desesperadas a Estados Unidos y someterlos a la esclavitud limpiando edificios de oficinas y minoristas, en tiendas como Target y Walmart.

La vida en Estados Unidos se ensombreció en comparación con los 500 dólares mensuales y habitación y comida gratis que les prometieron, dijeron las autoridades.

En vez de eso, los hermanos Botsvynyuk presuntamente le pagaron poco o nada a la cuadrilla de empleados que laboraban 16 horas diarias e incluso amenazaron con causarles daño a ellos o a sus familiares si reclamaban.

Supuestamente, los hermanos Botsvynyuk engañaron a cerca de 30 víctimas de Ucrania de 2000 a 2007 y los llevaron a Filadelfia, ingresando a territorio estadounidense por la frontera con México.

Los investigadores no acusan a los minoristas de irregularidades, señalando que por lo general contratan a empleados de limpieza por medio de subcontratistas.

Los hermanos alojaron a las víctimas en condiciones deplorables y las obligaron a trabajar durante años hasta que pagaran deudas por su ingreso a Estados Unidos que iban de 10.000 a los 50.000 dólares, dijeron los fiscales. Algunas de las víctimas lograron escapar pese a las amenazas.

"Las víctimas en este caso ingresaron a este país con sueños de grandes oportunidades sólo para verse viviendo una pesadilla", dijo el fiscal federal Zane Memeger al presentar los cargos el año pasado. "Nadie que trate de inmigrar a este país debería sufrir tal maltrato".

Solamente Omelyan "Milo" Botsvynyuk, de 52 años, y su hermano de 36 años Stepan son acusados en el caso. Sus hermanos Mykhaylo Botsvynyuk y Yaroslav Churuk se encuentran en Canadá luchando por evitar la extradición, mientras que un quinto hermano ya murió.

El abogado defensor Joshua Briskin considera que los cargos que enfrentan son serios — y promete enfrentarlos. Dijo que los hermanos de antemano fueron absueltos en un caso relacionado en Ucrania.

Se espera que el juicio dure entre 25 y 30 días en la corte, en parte debido a que necesitan traducir los testimonios.

La investigación fue llevada a cabo por la fiscalía federal, el FBI, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de los Estados Unidos, la Interpol y otras agencias.