Paraguay suspendió el lunes sus exportaciones de carne bovina y declaró la emergencia sanitaria animal por tiempo ilimitado al constatarse un brote de aftosa en una hacienda del norte del país.

El presidente Fernando Lugo firmó el decreto de emergencia señalando que el estatal Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa) implementará las medidas para evitar la expansión del virus.

Carlos Simons, director de Senacsa, confirmó en reunión con periodistas la enfermedad en 13 de 819 cabezas de ganado vacuno del establecimiento Santa Helena en el distrito Sargento Loma del departamento San Pedro, 320 kilómetros al norte de Asunción.

"Inmediatamente suspendimos la venta al exterior de la carne vacuna. Hasta los próximos 60 días procederemos a la contención de la zona, controlando la salida de todo tipo de animales y de vehículos del distrito afectado hacia otros lugares. Y, en principio, serán sacrificados los 819 vacunos", dijo Simons.

Chile es el principal comprador de la carne paraguaya con 77% de toda la producción, seguido de Rusia e Israel.

En 2010 ingresaron al país 800 millones de dólares por venta de 170.000 toneladas de carne bovina, por detrás de la soja en granos por la que ingresaron 1.600 millones de dólares.

Los últimos brotes de aftosa se registraron en octubre de 2002 en el distrito de Canindeyú, vecino a San Pedro; y en julio de 2003 en el distrito Pozo Hondo, en la frontera con Brasil y Argentina.

Paraguay era un país libre de aftosa por vacunación desde 2005.

El Banco Central informó que en 2010 el 60% del PIB correspondió al sector primario (agricultura y ganadería); 3,7% al sector secundario (manufacturero); 30,4% al terciario (servicios) y 5,8% a impuestos.

Juan Néstor Núñez, presidente de la Asociación Rural, expresó en conferencia de prensa que Paraguay "dejará de recibir un promedio de 80 millones de dólares mensuales debido a la suspensión de las exportaciones y unos 6.000 peones de haciendas y obreros de frigoríficos quedarán sin empleo mientras dure la interdicción".

Germán Ruiz, otro líder del gremio pecuario, fue categórico: "La ganadería está en una situación grave".

El propietario del establecimiento afectado, Silfrido Baumgarten, dijo que lo ocurrido "es un accidente. No quiero aparecer como el hombre malo de la situación porque de acuerdo con mis controles, aparentemente se cumplieron todas las indicaciones locales e internacionales para mantener la hacienda libre de aftosa por vacunación".

"Estamos investigando qué pasó con mi hacienda", añadió.

La fiebre aftosa produce llagas en el hocico y las pezuñas del ganado. Aunque es inocua para los humanos, es duramente castigada en el mercado mundial porque reduce la productividad de los animales y tiene una rápida propagación.

"Este brote de la enfermedad, lo reconozco, produce un enorme daño a la economía del país porque en el departamento de San Pedro existen 139.000 productores pecuarios y su trabajo representa el 40% del total de las exportaciones anuales de carne bovina", dijo Baumgarten.

Paraguay cuenta con un hato de 12 millones de cabezas de ganado vacuno y 21 frigoríficos tienen certificación internacional para faenar y exportar.

Simons recordó que la Organización Mundial de Sanidad Animal se reúne dos veces por año en París.

"La más cercana será en enero próximo y la segunda en septiembre de 2012, así que lastimosamente tendremos certificación para exportar carne... dentro de un año", sostuvo.

En tanto, el gobierno uruguayo suspendió el lunes el ingreso y tránsito de animales provenientes de Paraguay, tras conocer la noticia de que en ese país se detectó un foco de aftosa.

"La medida la tomamos tras conocer la notificación del gobierno paraguayo ante los organismos internacionales que chequean este tipo de alteraciones sanitarias", dijo a la prensa local el director de Sanidad Animal del Ministerio de Ganadería (MGAP), Federico Fernández.

Informó que también está suspendido "el ingreso de productos y subproductos de origen animal" provenientes de Paraguay, así como las mercaderías que puedan eventualmente transportar el virus "como por ejemplo los fardos (forraje)".

En Uruguay el último brote de aftosa fue en 2001.

Autoridades brasileñas intensificaron las acciones de vigilancia y control en la frontera con Paraguay, informó el Ministerio de Agricultura.

Entre las medidas adoptadas están el aumento del contingente de fiscales agropecuarios en la frontera, la colocación de barreras y la identificación de las propiedades de mayor riesgo de contagio en territorio brasileño, según un comunicado del ministerio que atribuyó la información a su titular, Jorge Mendes Ribeiro.

El brote en Paraguay complica los esfuerzos brasileños por tener todo su territorio reconocido como libre de fiebre aftosa por la Organización Mundial de Sanidad Animal en 2013.

Ante ello, el país se dispuso a ayudar a Paraguay a combatir el mal.

"Por ser la meta del gobierno brasileño la erradicación de la fiebre aftosa en todo el continente, nos pusimos a disposición de Paraguay para ayudar en las medidas de erradicación inmediata del virus", señaló el comunicado.

Brasil posee el segundo mayor rebaño de ganado vacuno del mundo, con cerca de 200 millones de cabezas, según datos del gobierno, y es uno de los mayores exportadores de carne.

Por su parte, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) de Argentina anunció que profundizó los controles sanitarios en todos los pasos fronterizos con Paraguay ante la detección de un foco de fiebre aftosa en ese país. La medida tiene por objetivo salvaguardar la sanidad del rodeo nacional. La última gran epidemia de aftosa en Argentina, en el año 2000, le costó al país el cierre de muchos mercados mundiales.