Un artefacto de origen desconocido explotó en la madrugada del lunes en el edificio de la fiscalía de Horqueta, unos 400 kilómetros al norte de la capital paraguaya, sin que se reportaran heridos ni daños materiales, informaron las autoridades.

"La explosión fue tan fuerte que se escuchó en todo el pueblo; no sufrí heridas porque oportunamente minutos antes me retiré hacia el fondo del terreno como rutina de mi vigilancia", explicó el agente policial Ricardo Cano, único personal de guardia en el Ministerio Público.

Cano quedó momentáneamente con problemas de audición debido a la detonación, según comentó.

Horqueta es una población rural del departamento Concepción, área dominada por el grupo guerrillero Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP). Sin embargo, ni el EPP ni otra organización criminal se adjudicó el ataque.

En tanto, Carlos García, especialista en explosivos del grupo antimotines de la policía, confirmó que el artefacto "aparentemente es del tipo cazabobos, es decir, de fabricación artesanal. Recogí evidencias para analizarlas en el laboratorio para luego informar a los investigadores".