Un fondo global de salud de 22.000 millones de dólares, criticado por donantes y escépticos desde que reveló un presunto fraude en sus subvenciones, debe adoptar regulaciones financieras más estrictas, recomendó el lunes un panel independiente.

Tras una auditoría de seis meses, el panel reportó haber hallado que varios ministros de salud y otros altos funcionarios gubernamentales ven las subvenciones del Fondo Mundial de Lucha contra el Sida, la Tuberculosis y la Malaria "como responsabilidad de alguien más".

El informe del panel también halló que la secretaría del fondo "ha alimentado una cultura de pasividad en la administración de las donaciones".

El fondo creó el panel en marzo para atender la preocupación entre los donantes después que The Associated Press difundió artículos en enero sobre la pérdida de decenas de millones de dólares en dinero de donativos debido a mala administración y presunto fraude.

Alemania, la Comisión Europea y Dinamarca retuvieron cientos de millones de euros en financiamiento a la espera de las revisiones de los controles internos del fondo. Desde entonces Berlín ha reanudado la entrega de la mitad de sus donativos.

El ex secretario estadounidense de Salud y Servicios Humanos Michael Leavitt, quien copresidió el panel con Festus Mogae, ex presidente de Botswana, consideró que el informe es "aleccionador y optimista".

"Deja en claro que el Fondo Mundial tiene que transformarse ahora de una organización que respondía a una emergencia a una capaz de mantener una respuesta sostenida. Y establece las medidas que piensa tomar para lograr ese cambio", declaró a The Associated Press.

El fondo fue establecido como una nueva forma de coordinar los esfuerzos del mundo contra esas tres enfermedades letales y para agilizar el envío de dinero de emergencia de naciones ricas y donantes a algunos de los países más golpeados por ellas.

Desde entonces, el fondo — que es estrictamente una herramienta de financiamiento — ha aprobado más de 600 programas en 150 naciones, creciendo para convertirse en lo que el panel llamó el programa más grande y más importante de combate a la pobreza creado en lo que va del siglo.