Un general retirado de la policía boliviana acusado de narcotráfico pidió el lunes una sentencia mínima con el argumento de que no tiene otros antecedentes delictivos ni era el líder ni organizador de la asociación ilícita que importó cocaína a Estados Unidos.

René Sanabria, un ex jefe de la inteligencia boliviana encargado de combatir el narcotráfico en su país, presentó su petición ante la jueza federal Ursula Ungaro en un documento firmado por su abogada Sabrina Puglisi.

La acusación que enfrenta Sanabria conlleva una condena mínima a 10 años de prisión y una máxima a cadena perpetua.

La abogada aseguró que su cliente satisface los requisitos estipulados por la ley para recibir una condena de menos de 10 años de cárcel.

"El rango de prisión recomendado debería ser de entre 108 y 135,1 meses de prisión", manifestó Puglisi en el documento de cinco páginas. La condena pedida equivale a entre nueve y poco más de 11 años de prisión.

El documento fue presentado pocos días antes de la audiencia en la que Ungaro revelará la sentencia, prevista para el viernes.

Sanabria, de 58 años, se declaró culpable a finales de junio.

Detenido en Panamá en febrero, integró durante 10 años la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico de la policía de Bolivia.

Después de haberse retirado con el grado de general, el ministerio de Gobierno lo contrató en 2009 como director de una oficina de inteligencia antidrogas dependiente de ese despacho. En ese puesto se encargaba de recopilar y cruzar información sobre la lucha contra el narcotráfico.

De acuerdo con los documentos judiciales presentados por la fiscalía, el grupo de Sanabria envió 144 kilos de cocaína al Puerto de Miami en septiembre de 2010.

La droga estaba en un contenedor que llevaba rocas de zinc y que viajó desde Bolivia al puerto chileno de Arica, antes de ser cargado en un barco que lo transportó hasta el sur de la Florida.

La agencia estadounidense antidrogas DEA confiscó ese cargamento en noviembre del 2010.

Junto con Sanabria fue detenido en Panamá su socio boliviano Marcelo Foronda Acero, quien se declaró culpable a finales de junio y cuya condena será también revelada el próximo viernes.

En el documento presentado en los tribunales federales, la abogada de Sanabria alega que el contenedor que transportaba la droga fue sellado por agentes de la aduana boliviana suministrados por el comandante Onya.

"Sanabria no dijo cómo debían ser empacadas las drogas, cómo debían ser colocadas en el contenedor, ni cómo pasarían por la frontera desde Bolivia hacia Chile", manifestó.

"Todos esos detalles quedaron para el mayor Onya", dijo Puglisi, sin ofrecer el nombre de Onya ni otros detalles.

De acuerdo con la abogada, Sanabria "no utilizó su puesto de una manera que haya ayudado de manera importante a cometer o a ocultar el delito".

La defensa intentó también restar importancia a la agencia en la que se desempeñaba Sanabria, alegando que el solo hecho de que el ex general haya tenido una posición de rango elevado en un "departamento gubernamental pequeño, no significa que él automáticamente haya abusado de su puesto para cometer el delito".

"No hay evidencias de que Sanabria haya utilizado su posición para facilitar u ocultar el delito cometido en este caso", indicó Puglisi.

Agregó asimismo que como ya no se desempeñaba como director de la FELCN, su posición en ese momento no podría haber sido utilizada para pasar las drogas por la frontera con Chile.

La política antidrogas del presidente boliviano Evo Morales sufrió un fuerte revés al revelarse este caso, aunque el gobierno minimizó las tareas que realizaba Sanabria.

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Gisela Salomón está en Twitter como @giselasalomon