SAN JUAN- El mexicano Antonio Margarito y el puertorriqueño Miguel Cotto aseguraron hoy en San Juan, Puerto Rico, que saldrán victoriosos de la revancha que tendrán el próximo 3 de diciembre en el Madison Square Garden de Nueva York.

Ambos púgiles estuvieron hoy en la capital puertorriqueña como parte de la primera parada de promoción para la batalla que tendrán luego de enfrentarse el 26 de julio de 2008 en Las Vegas, donde Margarito venció a Cotto por nocáut fuera de combate en el undecimo asalto.

Cotto, de 30 años, expondrá su título ligero mediano de la Asociación Mundial de Boxeo. El combate será en las 153 libras (69 kilos), una libra menos del peso establecido de dicha categoría.

La primera reyerta, sin embargo, quedó en dudas despues de que a Margarito lo atraparan con un vendaje de yeso, antes de su pelea frente al estadounidense Shane Mosley meses despues de su victoria contra Cotto.

Debido a la incógnita del vendaje ilegal, el promotor de la pelea y principal ejecutivo de Top Rank, Bob Arum, dijo hoy que las vendas que utilizarán Cotto y Margarito, las guardará la Comisión de Boxeo de Nueva York, para que no haya controversias.

Margarito no tiene dudas.

Margarito, quien lució un peinado similar al del conocido del cantante canadiense Justin Bieber, afirmó que saldrá de su compromiso ante Cotto "con los brazos en alto".

"Volvere a demostrar que estoy vigente, que voy a hacer lo mismo y a salir con los brazos en alto", sostuvo Margarito, quien fue abucheado en todo momento por las más de 500 personas que asistieron a la conferencia de prensa en el Coliseo de Puerto Rico Jose M. Agrelot de San Juan.

Indicó que a los puertorriqueños "les dolió mucho la derrota contra Cotto" porque lo tildan de pillo por el vendaje ilegal que posiblemente utilizó en la pelea contra el campeón.

"Y ahora dicen que hice algo ilegal. No pude desaprovechar esta oportunidad. Esa pelea va a ser mejor que la primera", aseguró.

Cotto, por su parte, dijo que en las próximas semanas se irá a los Estados Unidos a comenzar sus entrenamientos para lo que será una de las peleas más importantes del año y de su carrera.

El campeón se atrevió a decir que "no cometerá los errores de hacer años atrás" y juró y prometió a sus compatriotas que "el próximo 3 de diciembre, tendrá un final diferente".