El ministro de Finanzas griego sostuvo el lunes una conferencia telefónica de emergencia con acreedores internacionales, horas después de comprometerse a agilizar las reformas y el recorte de plazas de burócratas.

Sin embargo, los mercados mundiales se mostraron escépticos ante sus promesas y las bolsas mundiales se desplomaron en general.

Los socios de Grecia en la eurozona y los acreedores internacionales incrementaron su presión al comenzar una semana crucial en la crisis deudora de Europa, que ya se extiende casi dos años.

Con la paciencia agotada ante las demoras del gobierno socialista en implementar las reformas propuestas, los acreedores amenazaban con interrumpir el flujo de dinero en efectivo para rescatar al país, lo que provocaría la bancarrota griega en menos de un mes.

A pesar de las promesas del ministro de Finanzas, Evangelos Venizelos, los temores de que Atenas se declare en cesación de pagos de su enorme deuda predominaron durante el día. Las acciones recibieron duros golpes en Estados Unidos, Asia y Europa.

El gobierno griego pasa apuros debido a una recesión que se profundiza y está socavando el impacto de sus medidas de austeridad, al tiempo que también genera un aumento en el desempleo y en la indignación pública.

Los inspectores internacionales de la deuda comenzaron la conferencia telefónica con Venizelos el lunes por la noche, la cual concluyó ese mismo día sin una decisión sobre si los inspectores del Fondo Monetario Internacional, el Banco Central Europeo y la Comisión Europea volverán a Atenas.

"En especial, esperamos que las autoridades griegas expliquen cómo pretenden cerrar las brechas fiscales en 2011 y 2012 y cómo tienen pensado proceder con las reformas estructurales y las privatizaciones", dijo Amadeu Altafaj Tardio, portavoz de la Comisión Europea.

El vocero dijo también que se programó otra teleconferencia para el martes por la noche.

Cuando se hizo evidente este mes que había más que un déficit de 2.000 millones de euros (2.750 millones de dólares) en el presupuesto de 2011, los acreedores de Grecia amenazaron con retener la sexta entrega de un paquete de rescate por 110.000 millones de euros (150.000 millones de dólares) acordado en mayo de 2010.

Si no recibe esa entrega, que suma unos 8.000 millones de euros (11.000 millones de dólares), Grecia enfrenta caer en mora de pagos para mediados de octubre.

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Los periodistas de The Associated Press Elena Becatoros y Nicholas Paphitis en Atenas, Theodora Tongas en Vouliagmeni y Gabriele Steinhauser en Bruselas contribuyeron a este despacho.