El ministro de Finanzas griego, Evangelos Venizelos, tiene previsto mantener hoy una teleconferencia con los inspectores del Fondo Monetario Internacional (FMI), la Eurozona y el Banco Central Europeo (BCE) para analizar si el país cumple los requisitos de austeridad exigidos para concederle nuevas ayudas.

"El objetivo es ponerse de acuerdo para alcanzar las metas de 2011 y para mostrar que daremos pasos aún más rápidos en el campo de reformas estructurales", declaró el domingo el ministro en relación a esa conferencia.

La consulta de hoy entre Grecia y sus acreedores se realiza tras el anuncio anoche por parte de Venizelos de que el país acelerará las reformas estructurales comprometidas para reducir su déficit, con el objetivo de seguir recibiendo ayuda internacional para evitar la quiebra.

El ministro reconoció hoy que se ha puesto en entredicho la capacidad de Grecia de cumplir sus obligaciones.

"Ha llegado la hora de asumir decisiones históricas y sin ellas las consecuencias serán dolorosas", aseguró en una charla económica organizada por el periódico "The Economist".

Ya el domingo, Venizelos se refirió a que costará "sangre, dolor y lágrimas" alcanzar los objetivos fiscales de 2011 y 2012, que prevén importantes reducciones del déficit público, conseguir un superávit primario y avanzar con las reformas estructurales.

El responsable de las Finanzas griegas ha definido esta semana como "muy difícil" para su país y Europa.

Grecia precisa con urgencia que el FMI y la UE liberen los 8.000 millones de euros del sexto tramo del rescate financiero aprobado en mayo de 2010, ya que las arcas del Estado disponen de fondos para pagar pensiones y sueldos públicos sólo hasta octubre.

La entrega de esa ayuda y la activación de una segunda ayuda de 160.000 millones de euros depende en gran medida del informe que hagan los inspectores internacionales sobre el grado de cumplimiento de los compromisos de ahorro de Grecia.

Los representantes de estas instituciones suspendieron su inspección el pasado 2 de septiembre y aún no se ha cerrado cuando volverán a Atenas para continuar su trabajo.