El navegante coruñés Roberto 'Chuny' Bermúdez de Castro, único tripulante español del VO70 'Camper' (Real Club Náutico de Palma), que ayer llegó a su base de Palma de Mallorca en la recta final de preparación para la Volvo Ocean Race, ha señalado hoy a EFE que no se considera "el hijo prodigo de la vela española, porque hay otros muchos españoles de gran nivel que están en equipos navegando fuera de España".

"Me considero simplemente un buen navegante, pero hay otros mejores que yo, como Guillermo Altadill o Joan Vila, que están en equipos no españoles, y otros a quien, por muchos motivos, no se les ha reconocido gestas importantes que han realizado. Lo mejor es que en la última VOR hubo muchos tripulantes españoles jóvenes a bordo del 'Telefónica Negro'", comentó.

En cuanto a esta edición de la VOR considera que "aquí no hay favoritos; el potencial de las tripulaciones y los presupuestos es muy similar y eso iguala la competición".

Será su quinta vuelta al mundo, casi veinte años después de la primera cuando navegó en el 'Galicia 93 Pescanova'; después vendría la segunda en el equipo sueco 'Assa Abloy', la tercera en el 'Brasil 1' y la cuarta en el holandés 'Delta Lloyd', en 2008.

A sus 41 años (1 de marzo de 1970), tiene cinco hermanos que también navegan, aunque él es el único profesional de la familia. Licenciado en Ingeniería Industrial habla perfectamente inglés y las cuatro vueltas al mundo hay que sumar su participación en la copa América, dos veces; unos Juegos Olímpicos -Atenas 2004-, varios campeonatos del mundo en la clase Star y dos Copas del Rey.

Explica que llegó al 'Camper' después de estudiar varias ofertas. "Me pareció una gran oportunidad. Primero porque era uno de los mejores equipos del mundo quien quería contar conmigo y , segundo, que el barco tiene el patrocinio de una empresa española", concretó.

Ha estado viviendo durante seis meses en Auckland, capital de Nueva Zelanda, con toda su familia: "Allí la vela es una gran pasión, un deporte con una mentalidad diferente a la que tenemos aquí, y creo que la afición por la vela solo es superada por al que tienen por el rugby".

No se siente extraño siendo el único español en el barco porque las tres últimas vueltas al mundo las ha hecho con tripulantes extranjeros. "Veremos si logro que alguno aprenda español", bromeó.

Único gallego en la VOR, apuntó: "Soy uno más de los muchos gallegos que podrían competir y no están aquí. Estoy orgulloso de serlo y creo que hasta la salida de Alicante podría añadirse alguno más, seguro".

En cuanto al recorrido de la VOR indicó que "la entrada de etapas en Abu Dahbi, India, China, etc. cambió la competición ya en la pasada edición y estas incorporaciones han complicado la navegación y se ha perdido algo la aventura en los mares del Sur, hay muchas zonas de exclusión y esto hace que ahora sea más competición que aventura".