El Gobierno brasileño anunció hoy que en los próximos dos años se propone incluir a 800.000 familias en sus planes de ayuda a los más pobres, con lo que el total de grupos familiares asistidos será de unos catorce millones a fines de 2013.

La ministra de Desarrollo Social, Tereza Campello, dijo en rueda de prensa que, desde junio pasado, fueron incluidas en el programa conocido como Bolsa Familia unas 180.000 familias, lo que eleva a 13.180.000 el número de grupos familiares que se encuentran bajo ese amplio paraguas social.

Según cálculos de la ministra, la ampliación del Bolsa Familia demandará de los cofres públicos alrededor de 500 millones de reales (unos 294 millones de dólares) anuales, un coste que consideró "muy bajo ante el beneficio que supone para millones de personas".

Campello precisó que cada familia contemplada en el programa, que impone como condición que los niños y adolescentes frecuenten la escuela, recibe actualmente un promedio de 119 reales (70 dólares) por mes.

El programa Bolsa Familia fue creado por el Gobierno del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva (2003-2011) y ha sido tomado como modelo en varios países de América Latina, que lo han adaptado a sus propias realidades.

La presidenta Dilma Rousseff, quien sucedió a Lula el pasado 1 de enero, se ha trazado como gran meta de su gestión la erradicación de la miseria, una situación en la que, según datos del último censo, todavía permanecen cerca de 17 millones de brasileños.