Los obreros a cargo de la renovación del estadio Maracaná para el Mundial de 2014 pusieron fin a una huelga tras acatar un fallo en su contra emitido por un juez la semana pasada.

Las cuadrillas de empleados regresaron el lunes al sitio de trabajo tras una paralización de casi tres semanas en demanda de mejores condiciones laborables y mayores salarios.

Un juez dictaminó el viernes que la huelga era ilegal y los obreros acordaron regresar a sus puestos tras recibir la garantía de poder reunirse otra vez con los patronos.

Esta es la segunda huelga que afecta las obras del Maracaná. La previa duró cuatro días a comienzos de agosto.

El mítico Maracaná será sede de la final de la Copa del Mundo dentro de tres años. También será usado para la Copa de las Confederaciones 2013 y los Juegos Olímpicos de 2016.