El cantante Luis Miguel derrochó vitalidad en un concierto celebrado el sábado en Las Vegas donde demostró tener entonado su potente chorro de voz ante miles de espectadores, principalmente mujeres, que sucumbieron a los encantos del artista, apodado "El Sol de México".

El artista, de 41 años, se presentó por tercera noche consecutiva en el coliseo del hotel Caesars Palace de "la ciudad del pecado" con un espectáculo de luz y sonido en el que ofreció "un poco de todo", según sus propias palabras, con un repertorio de baladas, boleros y mariachis.

Vestido de riguroso traje negro, al igual que sus músicos, comenzó la velada con una declaración de intenciones, "Te propongo esta noche", y se despidió entre fuegos de artificio tras varios bises con "Labios de miel", dejando a muchos con la miel en los labios a pesar de su generoso recital de casi dos horas y media.

La actuación fue de menos a más y Luis Miguel supo poner pronto de pie a su público que después de escuchar "Suave", "Con tus besos" o "Tres palabras" le acompañó en los coros de "La barca" para seguirle hasta el final a través de varios popurrís.

Éxitos como "Sabor a mí" o "Sin ti" precedieron a su dueto con Frank Sinatra, "Come Fly With Me", único tema que interpretó en inglés, y que estuvo apoyado por un vídeo del difunto artista estadounidense cuya imagen estuvo muy presente en una pantalla gigante que servía de decorado audiovisual.

Aunque distante en su vida pública, Luis Miguel buscó el cariño de sus seguidores en numerosas ocasiones durante el concierto, dio múltiples apretones de manos y algunas fans, entre ellas una niña, lograron robarle un beso ante la mirada de sus guardaespaldas que tuvieron que sacar a dos jóvenes exaltadas del escenario.

La lista de temas prosiguió con "O tú o ninguna", "Palabra de honor", "Entrégate" o "La incondicional" con el que conquistó a la audiencia que casi llenó el recinto, con capacidad para cerca de 4.300 personas.

El "Sol de México" rescató de entre sus canciones juveniles "Decídete" o "Los muchachos de hoy" que dieron paso a "Cuando calienta el sol", un clásico con el que cerró la primera fase del concierto que desde ese momento entraría en territorio mariachi.

Luis Miguel, ahora ya sin chaqueta y con un lazo al cuello en lugar de corbata, se lanzó con "Cielito lindo", declaró llevar "México en la piel" y reivindicó su leyenda artística con "El rey".

Antes del adiós, entre vítores de "México, México", volvió con el romanticismo de "Si nos dejan" e interpretó "La bikina" entre una lluvia de papeles con el color de la bandera de su país

El cantante, que no permitió la entrada de flores en su concierto previendo que pudiera convertirse en el objetivo de alocados lanzamientos, regaló camisetas en conmemoración de su estancia en Las Vegas que concluirá tras una última actuación el domingo.

Uno de los recuerdos que tuvo buena acogida entre el público fue un marco de fotos doble en el que aparece a un lado la imagen de Luis Miguel y al otro una instantánea con el retrato del espectador.

Con casi 30 años de carrera, Luis Miguel ha vendido más de 60 millones de discos en todo el mundo y ganado diez premios Grammy.

Por Fernando Mexía