El expreso del "Grupo de los 75" Ángel Moya quedó en libertad sin cargos el sábado, tras su detención por un supuesto delito de "desorden público" cuando intentó participar en una marcha para abogar por el respeto a los derechos humanos en la isla, según informó hoy él mismo.

Tras asistir a una misa en La Habana, Moya explicó que su arresto se produjo el jueves en la ciudad central de Santa Clara junto al disidente Guillermo Fariñas, y que antes de liberarlo las autoridades le advirtieron de que no permitirán la marcha denominada "Boitel y Zapata viven" promovida por varios grupos opositores.

Moya señaló que los objetivos de esa marcha son reclamar al Gobierno que publique el texto de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que ratifique los pactos internacionales de esos derechos, la liberación de los presos políticos sin condicionamientos y el cese de la represión contra los opositores.

También dijo que los gestores de la marcha han decidido hacer "un alto" para que todos los participantes "reflexionen sobre lo que se pudo hacer y no se hizo" y después terminarla, sin fecha prevista, en La Habana.

Guillermo Fariñas, denunció tras su liberación el viernes pasado, que se había producido una oleada de detenciones de disidentes en Santa Clara, localidades de sus alrededores y otras provincias como Sancti Spíritus y Cienfuegos.

Por su parte, el portavoz de la ilegal pero tolerada Comisión Cubana de Derechos Humanos y reconciliación Nacional (Ccdhrn), Elizardo Sánchez, dijo que tenía la confirmación de que se habían reportado entre el jueves y sábado últimos cerca de 110 disidentes detenidos en la región central de la isla, en su mayoría en la ciudad de Santa Clara.

Según Sánchez, este domingo casi todos los opositores detenidos habían sido liberados y a ninguno las autoridades les ha levantado cargos.