El líder espiritual de los tibetanos, el dalái lama, defendió hoy la unidad entre seres humanos a pesar de las diferencias y abogó por el laicismo como método para cultivar los valores morales en una conferencia multitudinaria celebrada en Sao Paulo.

"Secularidad no significa falta de respeto a las religiones, sino respeto a todas las religiones, incluidos los no creyentes", dijo el dalái en un seminario al que asistieron miles de personas llegadas de distintos puntos de Brasil.

Tenzin Gyatso, el XIV dalái lama, señaló que la experiencia común entre individuos, el "buen sentido" y el progreso tecnológico son esferas que permiten la promoción de los principios humanos, ante la multitud congregada en el sambódromo de Anhembí.

"La ética laica es necesaria para la humanidad", dijo el dalái, que fue recibido con un caluroso aplauso y se mostró partidario de defender valores a través de la enseñanza.

"El único camino es la educación, desde la guardería hasta la universidad", precisó y urgió a la creación de un "nosotros" para pensar en la humanidad como un todo unitario, debido a la creciente interrelación entre países, continentes e individuos.

Reconocido con el Premio Nobel de la Paz en 1989, el dalái lama censuró el uso de la violencia, que calificó como un "método no realista", por carecer de efectividad en la resolución de conflictos.

El líder tibetano defendió llevar a cabo un proceso de "desarme interno" de la rabia y la avaricia, entre otros aspectos, con el objetivo de alcanzar el "desarme externo".

También comparó la democracia de la India, el país que lo acogió tras el fracaso de la insurrección tibetana en 1959, con la falta de libertades que, a su juicio, se vive en China.

"La democracia está bien establecida en la India, hay completa libertad de prensa a diferencia de China", apostilló el dalái lama, exiliado en Dharamsala, localidad enclavada en el Himalaya.

A la charla, en la que participaron unas 3.000 personas según cálculos de una fuente de la Policía Federal, también asistió el alcalde la ciudad, Gilberto Kassab, que fue recibido con sonoros silbidos de protesta de los ciudadanos.

Con las actividades de hoy, el dalái lama pone fin a su cuarta visita a Brasil, que se enmarca en una gira que ha llevado a la autoridad religiosa a varios países de América Latina.

Tenzin Gyatso entregó este año el poder político del Gobierno tibetano en el exilio a Lobsang Sangay, un jurista que estudió en Harvard y que asumió el compromiso de continuar con la llamada "vía media", que busca una mayor autonomía del Tíbet dentro de China.