Con sombreros de palma y maracas, los pasajeros del primer vuelo fletado en décadas entre Fort Lauderdale y Cuba despegaron el sábado.

La terminal en el Aeropuerto Internacional Fort Lauderdale-Hollywood se transformó en un escenario festivo, mientras los pasajeros emocionados documentaban sus valijas, repletas de comida enlatada y otros artículos que llevaban a sus familiares y amigos en la isla. Resonó la música cubana, y se repartieron sombreros de palma y pasteles de guayaba entre las personas que formaban fila para abordar.