Los rescatistas extrajeron el viernes el cadáver de un cuarto minero en una mina inundada en el sur de Gales, frustrando las esperanzas de que el último trabajador atrapado fuese hallado con vida, mientras una comunidad estrechamente unida se vio obligada a enfrentar el tipo de tragedia que creía sepultada en el pasado.

El jefe de policía del sur de Gales, Peter Vaughan, dijo que el infortunado resultado de la operación de rescate fue "el que nadie quería", porque la policía esperaba hallar a alguno con vida. Fue la peor tragedia minera en Gran Bretaña en muchos años.

Las autoridades ignoran el motivo del accidente en la mina Gleision cerca de Swansea, en el sur de Gales, una zona que otrora fue sinónimo de las minas de carbón pero donde la industria prácticamente desapareció en los años 80.

"Este es el final que todos temíamos pero esperábamos que no ocurriera", comentó el legislador local Peter Hain. "Es una puñalada en el corazón de estas comunidades".

Los cuatro mineros fueron identificados como Phillip Hill, de 45 años; Charles Bresnan, de 62, David Powell, de 50 y Garry Jenkins, de 39. No se aclaró quiénes murieron. Los cuatro quedaron atrapados en la mina Gleision cerca de Swansea.

Otros tres lograron escapar de la mina después del accidente el jueves por la mañana. Uno estaba en el hospital en estado de gravedad mientras que los otros dos, que salieron ilesos, participaron en la tarea de rescate.

El primer ministro David Cameron calificó la tragedia de "situación desesperadamente triste".

El sur de Gales se ha caracterizado desde hace décadas por sus minas de carbón, que constituían una poderosa industria. Esa imagen se reflejó en la novela "Cuán verde era mi valle", de Richard Llewellyn, cuya versión fílmica ganó el Oscar de 1941. Cardiff, la principal ciudad portuaria galesa, fue en el pasado la mayor exportadora de carbón.

Pero el gobierno conservador de Margaret Thatcher cerró las minas después de un enfrentamiento de un año en 1984 con el sindicato de mineros. En el año de la huelga había 196.000 mineros en Gran Bretaña. Hoy son unos 6.000.