La ONU dio el viernes un firme respaldo a los ex rebeldes de Libia al otorgar el asiento en el organismo mundial a su Consejo Nacional de Transición y luego levantar y modificar algunas de las sanciones impuestas al régimen de Moamar Gadafi.

La votación de la Asamblea General para aceptar las credenciales del Consejo Nacional de Transición, que lideró la rebelión que derrocó a Gadafi, da a su representante el derecho de hablar en Naciones Unidas.

Y el antiguo viceembajador de Libia, Ibrahim Dabbashi, quien desde el principio denunció a Gadafi y respaldó a los rebeldes, se dirigió la tarde del viernes al Consejo de Seguridad.

"Hoy es sin duda un día decisivo e histórico en la vida del pueblo libio", dijo Dabbashi. "Es un indicio de que ha caído la dictadura, una época de terror, de negación de la libertad y de violación de los derechos humanos ha llegado a su fin para el pueblo libio".

"El hecho de que el Consejo Nacional de Transición hoy tome el escaño de Libia en estas Naciones Unidas indica que una nueva página se ha abierto en la historia del pueblo libio, una página que ha estado marcada por la sangre de los hijos de Libia", dijo.

Dabbashi habló después de que el Consejo de Seguridad aprobó por unanimidad una resolución que establece una nueva misión de la ONU en Libia, descongela los activos de dos compañías de petróleo libias, levanta la prohibición de los vuelos de aviones libios y modifica un embargo de armas para permitir que las autoridades libias que ahora controlan el país compren armas "destinadas exclusivamente a la seguridad o la asistencia al desarme".

Bajo la resolución, se mantendrá la zona de exclusión aérea impuesta en marzo después de que Gadafi lanzó su ofensiva contra los opositores al régimen, pero será revisada.

La resolución descongela los activos de la Compañía Nacional de Petróleo Libia y la Compañía de Petróleo Zueitina, y modifica la congelación de activos del Banco Central de Libia, el Banco Exterior de Libia, la Autoridad de Inversiones Libia y la Cartera Libia de Inversiones en Africa. Sin embargo, mantendría la congelación de activos y la prohibición de viajar impuesta a Gadafi, los principales miembros de su familia y partidarios clave del régimen.

El Consejo Nacional de Transición, o CNT, pidió a Naciones Unidas ayuda mientras lucha por establecer un gobierno y la resolución establece una Misión de Apoyo de Naciones Unidas en Libia por un período inicial de tres meses. Esta ayudará al nuevo gobierno a restaurar la seguridad y el estado de derecho, promover la reconciliación nacional y emprender el proceso de redactar una constitución y preparar las elecciones.

El CNT consiguió con facilidad apoyo en la Asamblea General, el viernes más temprano, para tomar el escaño que se mantuvo en manos del gobierno de Gadafi durante los últimos 42 años.

Además de permitir a Dabbashi dirigirse al Consejo de Seguridad unas horas después, la votación significa que un miembro del consejo podrá unirse a los líderes mundiales y hablar en nombre de Libia en la sesión ministerial de la Asamblea General la semana próxima.

La resolución fue aprobada por 114 votos a favor y 17 en contra con 15 abstenciones, reveladoras de diferencias en Africa y América Latina sobre quién debe representar al país norafricano en el foro mundial.

El comité de credenciales de la Asamblea General había recomendado por unanimidad el otorgamiento del escaño. Su presidente, el embajador panameño ante la ONU Pablo Antonio Thalassinos, y el presidente del CNT, Mustafa Abdul-Jalil, habían enviado una carta en tal sentido.

Contra la recomendación se manifestó el bloque latinoamericano ALBA, que integran Venezuela, Nicaragua y Cuba, entre otros.

El embajador venezolano Jorge Valero, portavoz del grupo, acusó a las fuerzas de la OTAN de llevar a cabo "ataques aéreos criminales... con el fin de instalar un gobierno títere", y añadió que darle el escaño al CNT "sentaría un precedente abominable que violaría los principios más elementales del derecho internacional".

El principal bloque regional del sur de Africa se opuso a otorgar las credenciales al CNT inmediatamente, con el argumento de que los rebeldes todavía no constituyen un gobierno, pero fracasó en su intento de aplazar la votación.