Las autoridades de Níger manifestaron hoy que no extraditarán a Saadi al Gadafi, hijo del líder libio Muamar al Gadafi, ni tampoco a los elementos civiles y militares de su régimen que se han refugiado en territorio nigerino.

En conferencia de prensa, el ministro nigerino de Justicia y portavoz del Gobierno, Maru Amadú, afirmó que "Níger, de acuerdo con sus obligaciones internacionales, no puede enviar a nadie a ninguna parte donde no vaya a recibir un juicio justo o pueda ser condenado a muerte".

El ministro señaló que Níger "cumplirá con su deber" si a Saadi Gadafi se le abre un procedimiento judicial por un tribunal independiente "que tenga una competencia universal sobre los crímenes que pudieran imputársele".

Amadú indicó que, aunque la posición del gobierno nigerino pudiera no ser comprendida, tiene su fundamento "en el respeto a la ley y en la adhesión de nuestro país a los diversos instrumentos jurídicos internacionales de promoción y protección de los derechos humanos".

"Níger ha ratificado las diferentes convenciones de Ginebra, que constituyen el sustrato del derecho internacional humanitario, así como todas las convenciones relativas al estatuto de los refugiados. En virtud de dichos textos, nuestro país, en su afán por cumplir con sus compromisos internacionales, ha tomado la decisión de acoger a estas personas", añadió.

El ministro subrayó que los refugiados libios se encuentran en Níger "bajo la protección" de sus autoridades, si bien precisó que tienen la obligación de acatar y respetar las leyes y reglamentos internacionales suscritos por Níger, "en particular los relativos al estatuto de los refugiados y a la Corte Penal Internacional".

"En virtud de este principio, velaremos para que estas personas se abstengan de ejercer cualquier actividad política o subversiva", afirmó.

"Níger está en condiciones de asegurar a los altos responsables del Consejo Nacional de Transición" (CNT, el órgano de gobierno de los rebeldes libios) y a la comunidad internacional que pretende tratar este asunto guiado por los principios de buena vecindad y transparencia", manifestó el ministro.

Según fuentes oficiales nigerinas, 32 ciudadanos libios próximos al coronel Gadafi, entre ellos su propio hijo Saadi y cuatro generales, han entrado en Níger en busca de refugio tras la caída del régimen.

Durante la visita que efectuó ayer, jueves, a Bengasi y Trípoli en compañía del primer ministro británico, David Cameron, el presidente francés, Nicolas Sarkozy, afirmó que el Gobierno de Níger debe extraditar a los dirigentes del antiguo régimen libio que se encuentren en su territorio.

Por su parte, el presidente del CNT, Mustafá Abdulyalil, declaró que una delegación de los rebeldes libios viajaría hoy a Niamey para analizar el asunto con las autoridades nigerinas.