El catarí Mohamed Bin Hammam, sancionado a perpetuidad por la FIFA por incumplir su código ético, confirmó que recurrirá su castigo ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS), donde cree que estará en las mismas condiciones que su rival.

Después de que el Comité de Apelación de la FIFA rechazara ayer su recurso y confirmara la sanción, Bin Hammam dijo estar "aliviado" porque en los últimos meses se ha sentido "desasistido y seguro de que todos los esfuerzos, el tiempo y el dinero empleado" en su defensa en FIFA "sólo eran un gasto".

"La decisión del Comité de Apelación no ha sido inesperada o sorprendente. Como consecuencia de nuestras experiencias con la Comisión Ética no hicimos serios esfuerzos para probar mi inocencia", dijo Bin Hammam en su página web.

El catarí, que fue considerado culpable de dar incentivos de 40.000 dólares a dirigentes de países del Caribe para que votaran a su favor en la elección del pasado 1 de junio en la que debía competir con el presidente de la FIFA, Joseph Blatter, admitió que incluso contempló saltarse el procedimiento de apelación y acudir directamente al TAS.

"Ahora puedo ver, por fin, luz al final del túnel y me dirijo hacia ella con confianza. Mi próximo paso es acudir al TAS donde desde ahora estaré en igualdad con mi rival", concluyó.