Los abogados que representan a Texas sostuvieron el viernes que la legislatura de mayoría republicana respetó la ley al trazar los nuevos distritos electorales, dándosele más peso a los límites de los condados y a la política que a la raza y al origen étnico.

El Departamento de Justicia de Texas finalizó el juicio de nueve días al presentar los últimos argumentos ante un panel de tres jueces federales, que antes de retirarse de la sala indicaron que no emitirán un fallo hasta que el Departamento de Justicia intervenga en el asunto de los nuevos mapas de retrazado de distritos en Texas.

Varios grupos minoritarios y demócratas interpusieron una demanda en torno a los mapas de retrazado de distritos aprobados a mediados de año. Argumentan que los nuevos distritos electorales son discriminatorios porque ocultan un aumento en el crecimiento de los hispanos en todo el estado durante la década pasada.

Los demandantes afirman que ese crecimiento poblacional garantiza que haya más distritos con suficientes votantes hispanos como para elegir al candidato de su preferencia.

El abogado del estado dice que los mapas no fueron trazados con base en prejuicios y conservan el poder de voto de las minorías.

"El fundamento que tenemos aquí para cualquier reorganización de distritos basándose en la raza simplemente no existe", dijo David Schenck, abogado del estado.

Texas recibió cuatro escaños nuevos en la Cámara de Representantes federal con base en el censo más reciente. Eso fue más que en cualquier otro estado, y se produjo tras un fuerte aumento poblacional impulsado en gran medida por los hispanos.

Los demandantes argumentaron que el alza en el crecimiento de los latinos garantiza que esos residentes obtengan más representación en nuevos distritos, pero dicen que el plan republicano divide a las comunidades hispana y negra, de forma que es más probable que los residentes blancos conservadores ganen escaños en el Congreso.

La Asociación Nacional para el Avance de las Personas de Raza Negra (NAACP, por sus siglas en inglés) en Texas, que también está entre los demandantes, ha argumentado que el crecimiento en la población afroestadounidense del estado amerita al menos un nuevo distrito para esta minoría en el mapa de congresistas.

Los demandantes, tanto los grupos minoritarios como los demócratas, terminaron de presentar sus argumentos el jueves.

El nuevo mapa para el Congreso, firmado por el gobernador Rick Perry a mediados de año, se habría trazado con el objetivo de proteger y ampliar en Washington la mayoría republicana en el estado, que es de 23-9. El mapa para la Cámara de Representantes estatal también fue incluido en la demanda.

Bajo la Ley de Derechos de Voto, el Departamento de Justicia federal debe aprobar los nuevos mapas de Texas con el fin de asegurar que los cambios no disminuyan la representación de las minorías ante el Congreso. Ese caso está pendiente en Washington.

Los abogados han dicho que no esperan un fallo en el caso de Texas hasta que el Departamento de Justicia tome una decisión al respecto.