El Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ) pidió hoy a los responsables de Wikileaks evitar revelar la identidad de los periodistas que aparezcan en documentos filtrados por el portal para no poner en riesgo sus vidas.

"Wikileaks tiene que responsabilizarse de sus acciones y hacer todo lo que esté en su mano para reducir los riesgos para los periodistas nombrados en sus cables", afirmó el director ejecutivo del CPJ, Joel Simon.

El CPJ lamentó en concreto el caso de un periodista etíope cuya identidad apareció hace semanas en unos cables diplomáticos de EE.UU. filtrados por Wikileaks que tuvo que abandonar su país tras recibir presiones de las autoridades para que revelara sus fuentes.

El periodista, identificado como Argaw Ashine, fue interrogado el 5 y 6 de septiembre por funcionarios oficiales para que identificara sus fuentes en una información sobre los planes del Gobierno para silenciar en 2009 un conocido diario independiente.

Ashine, cuyo nombre apareció el mes pasado en un cable de la Embajada estadounidense en Adis Abeba, fue interrogado dos días más tarde por la policía y amenazado con represalias si no revelaba la identidad de sus fuentes.

El periodista etíope detalló al CPJ que el pasado fin de semana optó por huir de su país y en estos momentos se encuentra en un nuevo emplazamiento que no ha sido dado a conocer por motivos de seguridad.

"Aparecer en uno de estos cables filtrados puede fácilmente ofrecer a los gobiernos represivos una oportunidad perfecta para castigar a los periodistas y otros activistas", añadió el director ejecutivo del CPJ.

El nombre de Ashine apareció en un cable diplomático de mediados de 2009 en el que éste cita una fuente oficial asegurando que las autoridades etíopes disponían de una lista de seis periodistas del diario Addis Neger "marcados como objetivos" para silenciar al periódico.

Unos meses más tarde, en noviembre de ese año, los responsables del medio optaron por cerrar Addis Neger y abandonar el país "por temor a que fueran silenciados o enjuiciados bajo las leyes antiterroristas".

Wikileaks difundió en agosto más de 200.000 cables filtrados de la diplomacia estadounidense en los que, al contrario de lo que venía haciendo con divulgaciones anteriores, deja al descubierto la identidad de fuentes protegidas.

Desde noviembre de 2010 diarios influyentes de varios países han tenido acceso a cientos de miles de cables secretos del Departamento de Estado filtrados por WikiLeaks que han puesto al descubierto los trapos sucios de la diplomacia estadounidense.