Una dividida corte federal de apelaciones revocó el viernes la prohibición de que las jornaleros se paren en aceras públicas solicitando trabajo de los conductores en una ciudad del sur de California.

El abogado de los trabajadores dijo que, con el fallo en contra de las autoridades de Redondo Beach, el 9no circuito de apelaciones de Estados Unidos puso fin a prohibiciones similares en otras ciudades del oeste estadounidense, incluyendo unas 50 en el estado de California.

"Cuestiona seriamente a estas ciudades", dijo Thomas Sáenz, un abogado mexico-estadounidense que representó a los trabajadores. Sáenz dijo que se le ordenó a Redondo Beach suspender la ley en 2004 hasta que la demanda de los trabajadores fuera resuelta.

"Cada municipio con ese tipo de regulaciones debería suspender y rechazar inmediatamente esta ley", agregó Sáenz.

El abogado de la ciudad de Redondo Beach Michael Webb dijo que no consultó con el concejo de la ciudad ni con el alcalde si pedir la consideración del caso por parte de la Suprema Corte de Estados Unidos.

Pablo Alvarado, director de la Red Nacional de Organización de Jornaleros, dijo que la prohibición de Redondo Beach y la decena que siguieron se intentaron "para volver invisibles a los jornaleros" y que esos trabajadores han estado en lucha más de 20 años.

"Durante las dos décadas pasadas, las ordenanzas han estigmatizado a los jornaleros como criminales — ahora son líderes de derechos civiles", dijo Alvarado.

Funcionarios de la ciudad promulgaron la prohibición porque argumentaban que los trabajadores interferían con el tránsito de vehículos y peatones.

El fallo también echó al suelo una ley en Phoenix que prohibía al grupo de acción política Acorn solicitar donaciones de los automovilistas detenidos en los semáforos. Redondo Beach basó su prohibición en la ley de Phoenix.

El juez Milan D. Smith Jr., hablando por la mayoría de nueve jueces del panel conformado por 11, dijo que la ordenanza de Redondo Beach violaba la libertad de expresión de los trabajadores y llegó tan lejos que prohibía a los niños gritar "lavado de auto" a los automovilistas.

Smith dijo que la ordenanza "regula significativamente más expresión de la necesaria para lograr el propósito de la ciudad de mejorar la seguridad de tránsito en dos intersecciones importantes de Redondo Beach, y la ciudad puede lograr dicho objetivo con medidas menos restrictivas, como la aplicación de las leyes existentes de tránsito".