Arnaldo Otegi, ex portavoz de la ilegalizada Batasuna, el brazo político de ETA, fue condenado hoy a diez años de prisión por un delito de integración en la organización terrorista.

La Audiencia Nacional española condenó también a la misma pena al exdirigente del sindicato vasco LAB Rafael Díaz Usabiaga por el mismo delito al intentar reconstruir Batasuna, formación independentista prohibida en 2003 en virtud de la Ley de Partidos existente en España desde 2002.

El tribunal considera probado que Otegi, al intentar reconstruir en 2009 la ilegalizada formación, siguió órdenes de ETA que pretendía seguir utilizando a la izquierda independentista vasca "como su brazo político".

En la sentencia, notificada hoy, la Audiencia Nacional española condena también a 8 años de prisión a Miren Zabaleta, Arkaitz Rodríguez y Sonia Jacinto, y absuelve a los otros tres procesados, Txelui Moreno, Amaia Esnal y Mañel Serra, para quienes la Fiscalía retiró la acusación durante el juicio.

Otegi y Díez Usabiaga son condenados como dirigentes de ETA, ya que se estima acreditado que desempeñaban tareas de "impulsión, responsabilidad y coordinación" y que ejercían influencia sobre los otros tres condenados.

La sentencia señala que en 2007 se desarrolló en el seno de la organización terrorista un proceso de reflexión sobre cómo seguir utilizando a la izquierda independentista vasca como su brazo político, "impartiéndole órdenes sobre cómo actuar desde la posición de superioridad orgánica que ETA ostenta sobre el conjunto".

Añade que en diciembre de 2008 la banda armada encomendó a los condenados la formación de la comisión de coordinación para la nueva línea estratégica de acumulación de fuerzas políticas soberanistas "en aras a la culminación del proceso independentista".

Arnaldo Otegi, de 53 años, fue portavoz de la ilegalizada Batusana y es el líder más conocido y con mayor experiencia de la izquierda independentista vasca.

En la actualidad está encarcelado en la prisión de Logroño y en los últimos meses ha hecho distintas intervenciones en las que abogó por un proceso para el final de la violencia en el País Vasco.

Hoy señaló en su cuenta de twitter, tras conocer su nueva condena, "que nadie abandone este camino porque vamos a ganar".

Con la frase sobre "este camino", el exportavoz de Batasuna alude a la apuesta, en los últimos meses, de las fuerzas vascas de tendencia independentista de avanzar por la vía política y democrática.

ETA declaró un alto el fuego el pasado 8 de enero y no ha cometido ningún atentado en España desde hace dos años.

La condena de 10 años de prisión a Otegi fue considerada "un despropósito y un escándalo" por el presidente del Partido Nacionalista Vasco (PNV) de Guipúzcoa, Joseba Egibar, quien subrayó que los condenados han reiterado su distanciamiento y rechazo de la violencia.

Batasuna fue ilegalizada el 17 de marzo de 2003 por el Tribunal Supremo español en virtud de la Ley de Partidos vigente desde 2002 y que contempla la prohibición de las formaciones políticas que apoyen o amparen el terrorismo.

Su ilegalización fue avalada por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos.

En la actualidad, las fuerzas políticas vascas de tendencia independentista están aglutinadas en la coalición Bildu, que irrumpió con fuerza en las últimas elecciones municipales en las que logró representación en centenares de ayuntamientos.

Bildu pudo concurrir a los comicios después de que el Tribunal Constitucional español revisara una sentencia del Tribunal Supremo que había prohibido que se presentara al considerarla instrumentalizada por ETA.