China ayudará a limpiar el río más contaminado de Argentina y a reactivar su ferrocarril, construirá una línea de subterráneos y aumentará su presencia en el sistema financiero local, pero la compra de materias primas seguirá siendo su prioridad en el país sudamericano, reveló el viernes un diplomático del gigante asiático.

"Argentina y China se han convertido en socios económicos importantes", destacó Yang Shidi, consejero de asuntos comerciales y de negocios de China en Argentina, durante una rueda de prensa con corresponsales extranjeros.

A punto de cumplir 40 años de relación bilateral, Yang adelantó que la voluntad de su gobierno es profundizar la cooperación con su cuarto socio en América Latina después de Brasil, Chile y México.

Si bien los chinos consideran a Argentina un estratégico abastecedor de materias primas, principalmente soja y sus derivados, petróleo y minería, hay un marcado interés por diversificar la inversión hacia otros sectores, tal como lo proyecta el duodécimo Plan Quinquenal chino para el período 2011-2015.

En ese sentido, Yang destacó que la compañía estatal China Communications Construction Company Limited (CCCC) tendrá a su cargo el saneamiento de la cuenca Matanza-Riachuelo, el curso de agua más contaminado del país y entre los 30 más contaminados del mundo.

En esa área al sur de la capital se instalaron hace décadas varias industrias petroquímicas que ante la falta de control gubernamental causaron un daño irreparable en el medio ambiente de la zona. La Corte Suprema de Justicia ordenó en 2008 al gobierno acelerar el traslado de las industrias y sanear las aguas.

Yang confirmó que el saneamiento del Riachuelo se encuentra en "proceso de estudio de factibilidad". No difundió cifras sobre el monto que demandará la obra.

Otro rubro con una fuerte presencia china serán los ferrocarriles, comentó Yang.

La semana pasada ambos gobiernos confirmaron que la compañía China Machinery Engineering Corporation (CMEC) tendrá a su cargo las obras para reactivar el ramal Belgrano Cargas por 2.500 millones de dólares. Esa línea ferroviaria, de 1.700 kilómetros, une la capital con las provincias del norte del país.

A su vez, la empresa China Railway Engineering Corporation construirá el subterráneo en la mediterránea provincia de Córdoba, con financiamiento del banco chino Eximbank.

Hay otros tres proyectos en el rubro ferrocarril bajo estudio.

Yang aclaró que en todas estos proyectos la mano de obra será local, por pedido expreso del gobierno argentino.

El Industrial and Commercial Bank of China (ICBC) -- el banco más grande del mundo por capitalización de mercado y rentabilidad-- anunció a fines de agosto la adquisición de la filial argentina del Standard Bank a cambio de 600 millones de dólares.

El consejero de asuntos comerciales y de negocios de la embajada china en Buenos Aires sostuvo que "hay otros bancos chinos" interesados en ingresar al sistema financiero local.

"Es una parte importante para promover nuestros negocios", sostuvo Yang.

En 2004 el gobierno de Néstor Kirchner anunció que China invertiría 20.000 millones de dólares que se utilizarían para saldar parte de la deuda externa del país sudamericano a cambio de otorgar a los asiáticos obras de infraestructura y minería. Funcionarios chinos desmintieron la cifra, en un incidente que el periodismo argentino bautizó como "cuento chino".

Aquel episodio llevó a tomar con prudencia cada anuncio oficial sobre inversiones chinas en el país.

Yang indicó que uno de los principales obstáculos que enfrentan los inversores chinos en Argentina es la obtención de la visa.

El trámite demora un promedio de seis meses si el interesado cuenta con una recomendación especial del gobierno chino. De lo contrario, puede tardar más de un año.

En materias primas, China está considerando la posibilidad de comprar maíz y trigo argentino, dijo el diplomático.

China es el segundo socio comercial de Argentina luego de Brasil.

En el primer semestre del año, el comercio bilateral entre ambos países dejó un saldo de 4.753 millones de dólares, 12% más que en 2010.

Las inversiones chinas en Argentina alcanzaron los 15.000 millones de dólares en los últimos tres años, según cifras del gobierno argentino.

"A pesar de las diferencias culturales y las distancias, se han logrado muchos éxitos en nuestra cooperación económica... nuestro mayor desafío es reforzar la confianza", destacó Yang.