La cápsula espacial rusa Soyuz con tres astronautas de la Estación Espacial Internacional a bordo aterrizó el viernes en una región esteparia en el centro de Kazajistán, no sin antes generar nerviosismo tras una falla momentánea del sistema de comunicación.

El astronauta de la NASA Ron Garan y los cosmonautas rusos Andrei Borisenko y Alexander Samokutyayev aterrizaron aproximadamente a 150 kilómetros (93 millas) al sureste de la ciudad de Zhezkazgán a las 10 (0400 GMT) después de 164 días en el espacio.

Los repetidos llamados hacia la cápsula Soyuz TMA-21 desde el Centro de Control de la Misión en Korolyov, en las afueras de Moscú, no fueron respondidos durante varios minutos, incluso mucho después de que la cápsula salió de órbita.

Más tarde se restablecieron las comunicaciones entre la tripulación y la aeronave Antonov que volaba en círculos sobre el área de aterrizaje.

El cosmonauta ruso Sergei Volkov, el astronauta de la NASA Michael Fossum y Satoshi Furukawa, de la estación espacial japonesa JAXA, permanecieron en la estación en órbita en el espacio y deben regresar a Tierra el 22 de noviembre.

La agencia espacial rusa, Roscosmos, anunció el viernes que ese regreso será precedido por el lanzamiento desde Baikonur de una Soyuz tripulada el 14 de noviembre. Esta semana, la agencia había anunciado el lanzamiento para el 12 de ese mes.

Roscosmos tuvo que aplazar ese lanzamiento desde octubre en medio de preocupaciones por el fracaso de una misión de suministro el mes pasado. Una nueva demora significaría que la estación espacial quedaría sin tripulantes. Durante casi once años, la estación ha estado tripulada sin interrupción.

Desde que concluyó el programa de transbordadoras espaciales estadounidenses este año, la NASA depende de Rusia para traer de regreso a la Tierra a los astronautas desde la estación.

Completada la recepción, los tres irán en helicóptero a la ciudad kazaja de Karaganda, después de lo cual los rusos viajarán a Moscú y el estadounidense a su país.