El etíope Kenenisa Bekele, que no pudo conseguir en Daegu (Corea) su quinto título mundial consecutivo en los 10.000 metros, se resarció hoy en Bruselas, donde se impuso en el Memorial Van Damme con la mejor marca del año en la distancia (26:43.16).

Bekele, con un espectacular final, concluyó por delante del keniano Lucas Rotich y demostró estar recuperado de la lesión que le hizo estar más de año y medio fuera de las pistas y que le obligó a retirarse el pasado mes de agosto en el mundial.

El atleta etíope, dos veces oro olímpico, rememoró tiempos dorados en Bruselas, donde en 2005 fijó el récord del mundo de los 10.000 metros que continúa en vigor (26:17.53).

Bekele se mostró "muy feliz" al término de la carrera, que se disputó en paralelo a las pruebas de la Liga de Diamante, que hoy se cierra en la capital belga.

La intención del plusmarquista mundial es acudir a los Juegos de Londres, a los que llegará con 30 años, para tratar de lograr un doblete en los 5.000 y 10.000 metros.