Los partidos francófonos y flamencos belgas dieron un gran paso adelante el jueves en las negociaciones más largas de la historia para formar una nueva coalición gubernamental, 15 meses después de los comicios.

Los ocho partidos anunciaron haber llegado a un acuerdo en torno a la división de un distrito electoral dentro y en los alrededores de Bruselas, capital bilingüe, un tema que había aquejado a los políticos casi durante medio siglo y estaba en el centro del largo estancamiento en el choque entre los grupos lingüísticos en sus esfuerzos por reformar la Constitución.

En un comunicado, los partidos indicaron que las negociaciones sobre otros temas, tales como las políticas económicas y sociales, continuarían en las próximas horas.

"Nuestro trabajo dista de haber terminado, y aún nos faltan muchas negociaciones", señaló el texto conjunto.

De todas formas, tras un estancamiento gubernamental ya considerado un récord mundial por amplio margen, muchos elogiaron la noticia del enorme avance como algo fundamental.

"Es un avance histórico. Es extremadamente importante y positivo", dijo el primer ministro interino Yves Leterme.

"Hemos cruzado un puente difícil", señaló por su parte Joelle Milquet, jefa del Partido CdH, francófono.

Durante los últimos meses, los políticos se han preocupado cada vez más por la presión de los mercados financieros, que albergan dudas sobre el futuro del país a largo plazo.

Leterme tomó muchas decisiones de tipo social y económico dentro de los límites de su posición interina, pero los negociadores advirtieron que era necesario tomar medidas drásticas, especialmente después de que el primer ministro anunció días atrás que dejaría su puesto a más tardar a fines de año y se incorporaría a la sede en París de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico.

Los comicios del 13 de junio del 2010 le dieron preponderancia al Partido N-VA, flamenco y separatista, y en un principio fue incluido en las negociaciones. Pero no se pudo hallar ninguna solución negociada, por lo que los partidos tradicionales que han dominado la política belga decidieron intentarlo por sí mismos en julio.

Para esa época ya habían superado la marca de un año — y a países como Irak y Camboya — por el título extraoficial de las negociaciones más prolongadas del mundo