El presidente Barack Obama afirmó este miércoles que le da la bienvenida a la presión que siga ejerciendo la comunidad hispana sobre su administración, para concretar temas vitales en materia de inmigración y empleos, aunque recalcó que son los republicanos los que han obstruido los avances requeridos.

En un discurso ante la Gala anual del Instituto de la Bancada Latina del Congreso (CHCI), el presidente reconoció que hay frustración porque no se hayan logrado todos los objetivos, particularmente en materia migratoria. "Quisiera poder agitar mi varita mágica y realizar todo esto de una vez", declaró.

Pero afirmó que ha hecho y "haré todo lo que esté en mi poder para hacer realidad el DREAM Act", la medida que legalizaría a jóvenes indocumentados. Resaltó que por primera vez en una década la medida no cuenta con apoyo de ningún republicano.

"Todos los que están aquí esta noche deben seguir presionándome a mí y al resto de los demócratas. Pero si vamos a ser sinceros, sabemos que el verdadero problema no reside en los integrantes del Congreso que están en esta sala. Está con esos integrantes del Congreso que anteponen el partido a la patria porque creen que la única manera de resolver nuestras diferencias es esperar 14 meses hasta la próxima elección", dijo Obama.

"La verdad es que la reforma de nuestro sistema de inmigración es crucial para nuestro futuro económico", agregó Obama mientras promovió su plan de creación de empleos. "Creará más empleos para los trabajadores de la construcción, maestros, veteranos y los desempleados a largo plazo. Dará ventajas tributarias a compañías que contratan trabajadores nuevos, dueños de negocios pequeños y la clase media. Y ayudará a restaurar la confianza en nuestra economía para que los negocios inviertan y contraten", agregó.

"Si piensan que ya es hora de dejar atrás los juegos políticos y, por fin aprobar el DREAM Act y reformar nuestro sistema inmigratorio, necesito que levanten el teléfono y digan a sus representantes en Washington que la hora de actuar es ahora. Porque no podemos esperar, cuando hay tanto en juego", continuó.

Obama acudió a la gala en momentos en que la comunidad hispana sufre los embates de una tasa de desempleo de 11%, mayor al índice nacional.

Asimismo, por los pasados años la comunidad hispana ha sentido los duros efectos de las deportaciones que han separado a muchas familias.

La administración Obama anunció en agosto nuevas regulaciones para priorizar esas deportaciones y centrarlas en verdaderos criminales, pero esto llegó tarde para muchas familias.

Esta semana, empero, el Presidente aseguró a medios hispanos que no cree que la falta de progreso en el tema de la reforma migratoria vaya a afectarlo entre los votantes latinos. Más bien, enfatizó, han sido los republicanos quienes no han querido colaborar con los demócratas en favor de esa reforma.

"No creo que los votantes latinos me castigarán por no haber podido convencer a los republicanos de hacer lo correcto, creo que castigarán a los republicanos si ellos no toman en serio la necesidad de reformar el sistema" de inmigración", afirmó.

Cuando menos la audiencia de anoche, integrada por políticos, funcionarios, empresarios, actores y líderes latinos en diversos rubros, era campo mayormente seguro de apoyo al Mandatario y así se lo dejaron sentir.

Pero entre algunos de los hispanos que sirvieron la cena que todos disfrutaron, la opinión no fue la misma.

"Ha prometido (mucho) y no ha hecho nada. Es el que más deportaciones ha hecho. Soy ciudadana y en el 2008 voté por él, pero el año que viene no pienso votar por él y francamente no creo que lo reelijan", afirmó una mesera.

Su compañera no puede votar, pero dijo que muchos de sus familiares sí lo hacen. "Hay mucho resentimiento. Muchos me dicen que no van a votar porque ¿para qué?", dijo.

Sobre las nuevas regulaciones que buscan priorizar las deportaciones para centrarlas en quienes son verdaderos criminales y no en estudiantes o padres de familia, otra de las meseras opinó: "Es puro maquillaje. Lo quitas y tenemos lo mismo".

La reforma migratoria fue una promesa de campaña de Obama en 2008 que garantizó en parte que lograra el apoyo hispano, importante para su triunfo en estados clave para ganar la presidencia. Entonces logró 67% del voto latino a nivel nacional. A 14 meses de los comicios, un reciente sondeo de Gallup concluyó que el apoyo hispano ronda el 48%.

AOL NOTICIAS

Síguenos en twitter.com/foxnewslatino
Agréganos en facebook.com/foxnewslatino