La policía comenzó un fuerte operativo de seguridad mientras los mexicanos se alistaban a festejar la noche del jueves el día de la Independencia y en el estado occidental de Michoacán autoridades se encontraron alerta por amenazas con motivo de la fecha difundidas en volantes supuestamente de un cártel de las drogas.

El gobierno informó haber desplegado 500 efectivos de la policía federal en la ciudad de México y en las carreteras hacia Cuernavaca y el puerto de Acapulco. Los soldados montaron dispositivos en coordinación con autoridades estatales y municipales, dijo la Secretaría de Gobernación en un comunicado.

Fuerzas de seguridad resguardarán diversas plazas del país donde personas acuden tradicionalmente a celebrar el "Grito de Independencia", que recuerda el llamado a la gente que el cura Miguel Hidalgo hizo en 1810 y que dio inicio a la lucha por la independencia de España, lograda en 1821.

Hace tres años un ataque con granadas del crimen organizado dejó ocho muertos y 106 heridos durante festejos en el estado occidental de Michoacán.

En el mismo estado, el Secretario de Gobierno, Rafael Melgoza Radillo refirió el jueves que los cuerpos de seguridad y policía reforzaron las medidas de protección ciudadana.

El miércoles, autoridades federales comenzaron a investigar el origen de volantes supuestamente entregados por los Caballeros Templarios en la ciudad de Apatzingán, y alertaron a los residentes de posibles ataques por parte de otro cartel en el Día de la Independencia. En los folletos oficiales se recomienda a las familias a no estar en lugares que pudieran ser atacados durante las fiestas patrias.

Los Caballeros Templarios es un cartel de drogas que se desprendió del grupo criminal La Familia, con sede en Michoacán, con el que ahora libra una lucha violenta.

En la ciudad de México, el presidente Felipe Calderón tiene previsto dar el "grito" desde el Palacio Nacional en el Zócalo capitalino. Autoridades federales implementaron un amplio dispositivo.

México ha visto un incremento de violencia a causa de la guerra que emprendió Calderón contra los cárteles de drogas. Más de 35.000 personas han muerto en ataques ligados al narcotráfico, de acuerdo con cifras oficiales. Otros grupos dicen que la cifra es de aproximadamente 40.000.