Más de 500 representantes empresariales latinoamericanos y chinos participaron en la tercera edición del Foro de Inversiones China-Latinoamérica para estrechar los lazos con el gigante asiático y presentar las oportunidades de invertir en la región latina.

"Latinoamérica está en el punto de mira y China está invirtiendo sin depender de los países desarrollados; lo importante es reconocer la calidad de la oportunidad general, para generar riqueza y crear beneficios", dijo a Efe Luis Gómez, presidente de SinoLatin.

Gómez añadió que se trata de una "simbiosis, de una cooperación de interés y de desarrollo mutuo" y que es importante que ambas naciones crean en lo que pueden hacer y promuevan la inversión conjunta "con desarrollo sostenible, agregando el mayor valor posible, pero sin perder la oportunidad".

Desde 2000 hasta 2010 el intercambio comercial entre Latinoamérica y China saltó de un 2 por ciento a un 10 por ciento y China se convirtió en el principal socio comercial de Brasil y Chile; la región latina es además hoy el segundo destino de la inversión china, después de Asia.

La creciente importancia de las inversiones chinas en Latinoamérica se pueden ver en los recientes 7.000 millones de dólares que la petrolera Sinopec gastó para adquirir el 40 por ciento de la filial brasileña de la española Repsol, o en los 3.100 millones que CNOOC invirtió para comprar el 50 por ciento de la Corporación Argentina Bridas.

"Hay una relación natural, incluso me atrevería a decir complementaria entre ambas regiones; por primera vez en su historia, Latinoamérica está en un punto de crecimiento con gobiernos y políticas estables y ahí es donde surgen muchas oportunidades de dar perspectivas de largo plazo al inversionista", comentó a Efe Germán Arce, Director de Crédito Público de Colombia.

Anotando además que el primer paso para entablar una agenda a largo plazo va implicar entender las reglas de juego de las dos regiones, la manera de hacer negocios, y que es también un tema de "confianza", pero que la oportunidad esta ahí, y es de intereses complementarios.

Por su lado, el profesor Matt Ferchen, especialista en Latinoamérica, comentó que la principal razón del acercamiento entre ambas regiones sigue siendo el acceso a recursos naturales por parte de China, pero que, a través de las intervenciones en el foro, se puede ver más apertura a otros ámbitos como el financiero, el de la manufactura y el la infraestructura.

"Hay mucha esperanza de que las inversiones se muevan más de los recursos naturales; el otro tema giró sobre qué tan estable es América Latina para China y creo que esta región tiene mucho trabajo que hacer para convencer y demostrar a los chinos cómo entender los riesgos o la estabilidad relativa de sus países", agregó Ferchen.

En la última década, otra de las inversiones chinas en territorio latino fueron los 2.160 millones de dólares de inversión de Chinalco para desarrollar el proyecto Toromocho en Perú.

"Entramos en Latinoamérica porque afrontamos con coraje las presiones y los retos, especialmente el límite de tiempo para las obras; tenemos buenas perspectivas sobre el mercado latinoamericano y creemos que las empresas chinas pueden seguir su trabajo en esta región", dijo a Efe el vicepresidente de Sinohydro, Tian Haihua.