El Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) aprobó el jueves un nuevo programa de 150 millones de dólares para el desarrollo de la agricultura familiar y la reducción de la pobreza rural en Argentina.

"El programa de Desarrollo Rural Incluyente (PRODERI), o Argentina Incluyente, pretende mejorar los ingresos, activos y la competitividad de unas 200.000 personas pobres en las áreas rurales", afirmó Paolo Silveri, gerente del programa del FIDA en Argentina.

Agregó que el programa busca "disminuir en 25% la población rural pobre en el país, reducir en 20% la desnutrición infantil en el ámbito de acción del programa y mejorar los activos y la seguridad alimentaria en las comunidades indígenas del país".

Específicamente, el programa busca apoyar a los pequeños productores en el acceso a mercados y a las cadenas de valor, mejorar los eslabones entre los agricultores familiares y los programas de compras públicas del gobierno y mejorar las oportunidades de empleo para los más pobres.

El programa tiene un período de implementación de seis años con un costo total que asciende a 149,5 millones de dólares, de los cuales 57,9 millones corresponderán a la financiación del FIDA y el Fondo de Cofinanciación para la Seguridad Alimentaria español, mientras que el saldo provendrá de contribuciones nacionales y locales.

"Tendrá cobertura nacional y priorizará las provincias de Catamarca, Jujuy, La Rioja, Salta, Santiago del Estero y Tucumán y progresivamente se ampliará a las otras provincias que decidan adherir", afirmó Silveri. Por lo menos el 30% de los beneficiarios directos serán mujeres.

Argentina es un país con un ingreso anual per cápita superior a los 7.500 dólares, sin embargo, el acceso a tecnología, servicios financieros, tierras y capacitación sigue siendo dificultoso para la población pobre rural, sobre todo en el norte del país.

Desde 1984, el FIDA ha prestado apoyo a las iniciativas de desarrollo de la agricultura familiar y reducción de la pobreza rural en Argentina con cinco proyectos con un costo total de 150 millones de dólares, cifra que se duplicará con la aprobación del PRODERI.