La Fundación Mario Benedetti (FMB), encargada de difundir el legado del célebre escritor uruguayo fallecido en 2009, festejó hoy el 91 cumpleaños del autor de "La Tregua" con la entrega de los premios literarios y de defensa de los derechos humanos que se instituyeron en su nombre.

El Paraninfo de la Universidad de la República en Montevideo sirvió de marco para que los amigos del autor, encabezados por los representantes de la Fundación Sylvia Lago, Guillermo Chifflet, Ricardo Elena, Eduardo Galeano y Daniel Viglietti, recordaran "el espíritu" del reconocido escritor.

El ensayista uruguayo Gerardo Sianso, por "Soñar la palabra" y los también uruguayos Guillermo Pellegrino y Jorge Vaz por "La canción de Mario Benedetti musicalizada" recibieron el primer galardón literario ofrecido por la FMB, que pretende instaurar un concurso anual para impulsar la creación literaria.

En esta primera ocasión, la Fundación pidió un ensayo sobre la obra de Benedetti para inaugurar el concurso, que recibió "bastantes textos y bastante extensos" procedentes de todo el mundo de habla hispana, según explicó Sylvia Lago, presidenta de la organización.

En segundo lugar se presentó el Primer Premio Internacional de Derechos Humanos Mario Benedetti, que recayó en la figura de Leonard Peltier, un indio estadounidense que lleva 35 años encarcelado en su país, considerado "preso de conciencia" por Amnistía Internacional y "el más antiguo preso político del continente americano" por varias organizaciones no gubernamentales.

Peltier, de la etnia sioux-chippewa, cumple una condena a dos cadenas perpetuas y siete años de prisión por la muerte de dos agentes del FBI en un tiroteo en el estado de Dakota del Sur (EE.UU.) en 1975.

"Cumplimos lo dispuesto por Mario, perpetuar su memoria defendiendo la cultura y los derechos humanos fundamentales, en consecuencia creamos este premio para los que hayan sobresalido en la defensa y en solidaridad con las víctimas", dijo el miembro de la FMB Ricardo Elena durante la presentación del premio.

Así, el primer premio se otorgó a Peltier "por la defensa del derecho de su pueblo a la vida, a la tierra y a su cultura milenaria".

"Hubo en la historia personas que cargaron en sus hombros la dignidad de sus pueblos invadidos, nos enseñaron que la ética no se predica, se practica y se enseña con el ejemplo día a día, Mario Benedeti y Peltier son ejemplos de coherencia entre lo que se piensa, se dice, se escribe y se hace", culminó Elena.