El Tesoro Público español adjudicó hoy 3.949,98 millones de euros (unos 5.420 millones de dólares) en obligaciones con vencimiento en 2019 y 2020, a ocho y nueve años, y logró bajar por cuarta subasta consecutiva los intereses que se aplican a sus emisiones de deuda.

Según los datos facilitados por el Banco de España, se han adjudicado 1.021,59 millones de euros en obligaciones a ocho años con un interés marginal del 4,998 %, inferior al 5,371 % de la emisión precedente.

Además, también se han colocado 1.396,32 millones y 1.532,07 millones en dos referencias separadas, pero ambas a nueve años, con un interés marginal del 5,05 % y del 5,194 %, respectivamente, por debajo del 5,921 % de anteriores subastas.

El ratio de cobertura, que es la proporción entre la demanda y el importe finalmente adjudicado, ha sido de nuevo elevada, ya que las entidades han solicitado más de 8.000 millones de euros.

El Tesoro lograba así sumar cuatro emisiones consecutivas de deuda con menores intereses, un indicador de la confianza que despiertan en el mercado las emisiones españolas, pese a la zozobra que aún impera en el mercado de deuda soberana europea debido a la frágil situación de Grecia.

La rebaja en el interés aplicado por el Tesoro español aleja un poco más a España del riesgo de contagio de Grecia, dos días después de que Italia haya pagado un interés récord (5,6 %) por una emisión de bonos a 5 años.

La decisión adoptada por el Banco Central Europeo (BCE) a comienzos de agosto de comprar deuda soberana italiana y española para mitigar la desconfianza del mercado permitía a España pagar menos por sus emisiones y reducir al mismo tiempo el riesgo país, que se mide con el diferencial entre el bono nacional a diez años y el alemán del mismo plazo.

Tras marcar el 4 de agosto su máximo histórico de cierre (398 puntos básicos) y subir al día siguiente hasta un máximo intradía de 417, la confirmación de que el BCE había comprado deuda española e italiana relajaba el riesgo país, que se estabilizaba en torno a los 280 puntos básicos a lo largo del mes de agosto.

A comienzos de septiembre, la quiebra griega parecía inminente y las primas de riesgo de España y otros países periféricos europeos volvía a repuntar, pero el espaldarazo que dieron ayer Francia y Alemania al país heleno ha contribuido a despejar algunas dudas sobre el futuro de Grecia.

El sobrecoste que aplican los inversores a la compra de deuda soberana de otros países con respecto a la alemana, considerada la más segura de Europa, alcanzaba hoy en el caso de España un máximo intradía de 355 puntos básicos, pero se relajaba tras la subasta ligeramente por debajo de 350. EFE