El Gobierno de Costa Rica y el Partido Acción Ciudadana (PAC), principal fuerza opositora del país, alcanzaron hoy un acuerdo para tramitar una reforma fiscal con cambios propuestos por la oposición.

El acuerdo, logrado tras varios días de negociaciones, fue anunciado hoy en una conferencia de prensa por los diputados del PAC y ratificado a los periodistas por el ministro de la Presidencia Carlos Benavides.

El diputado del PAC y presidente del Congreso, Juan Carlos Mendoza, explicó que en este caso es necesario hacer una "valoración de país" para lograr una progresividad en la reforma fiscal y que sean "las personas de más ingresos los que más aportan".

Entre los cambios aceptados por el Ejecutivo se destacan establecer la renta global y renta mundial, así como un impuesto de renta del 20 % a los salarios mensuales superiores a los cuatro millones de colones (unos 3.800 dólares).

Además, se acordaron exoneraciones en renta a los servicios de agua y electricidad, y en el Impuesto de Valor Agregado (IVA) a unos 200 productos de la canasta básica, pero se gravará con un IVA máximo del 2 % a los servicios privados de educación y salud.

El Gobierno costarricense impulsa la reforma desde inicios de año, pero no había logrado mayores avances hasta la semana pasada cuando el líder fundador del PAC y excandidato presidencial, Ottón Solís, se reunió con la presidenta del país, Laura Chinchilla, para conversar al respecto, a petición de la mandataria.

Solís aseguró después de esa cita que su partido apoyaría el texto propuesto por el Ejecutivo con la condición de que se le realizaran 18 cambios, de los cuales 17 fueron aceptados hoy por el Gobierno.

"Cuando se hacen negociaciones con otras fuerzas políticas nadie obtiene el cien por ciento de lo que quiere, siempre hay que ceder si se quiere llegar a acuerdos", declaró hoy a los periodistas el ministro Benavides.

El funcionario calificó como "una gran lección democrática" el acuerdo con el PAC y destacó el "enorme" sentido de responsabilidad que ha tenido ese partido en el tema fiscal.

El Congreso costarricense está compuesto por 57 diputados, de los cuales 24 son de la fracción oficialista, 11 del PAC y el resto de otros partidos.

Para aprobar la reforma se necesitarán 38 votos, por lo que el Gobierno también deberá negociar con las demás agrupaciones legislativas.

El año pasado Costa Rica cerró con un déficit fiscal del 5,3 % del Producto Interno Bruto (PIB) y se prevé que este año cierre de manera similar o incluso un poco más elevado.

La reforma fiscal original pretendía aumentar la recaudación en aproximadamente 2 % del PIB y el Gobierno aún no tiene un cálculo de cuánto será con los cambios negociados con el PAC.