El Gobierno español aprobará este viernes la recuperación del Impuesto sobre el Patrimonio, una tasa que gravará a los más ricos y que fue suspendida en 2007, aunque sólo con carácter temporal para los ejercicios 2011 y 2012.

La vicepresidenta económica del Gobierno, Elena Salgado, confirmó hoy que el Consejo de Ministros dará mañana ese paso, y concretó además que el impuesto se aplicará a partir de 700.000 euros de patrimonio, lo que afectará a 160.000 contribuyentes.

Salgado explicó que la recaudación anual podría ascender a 1.080 millones de euros si el impuesto se aplicara con los mismos parámetros en el conjunto de España, puesto que se trata de un tributo cedido a las regiones autónomas.

El impuesto se mantendrá con la misma estructura que tenía antes de ser suspendido por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, ya que sólo se modifican las cantidades mínimas exentas, que antes eran muy inferiores.

Los ingresos que se recauden en 2012 y 2013, con cargo a los ejercicios 2011 y 2012, servirán a las comunidades autónomas para llevar a cabo políticas sociales o para poder reducir su déficit, entre otras cosas, explicó la vicepresidenta.

Salgado reiteró que la crisis económica hace necesario el restablecimiento de este tributo, para que quienes más tienen contribuyan en mayor medida, apoyando además al cumplimiento de los objetivos de reducción del déficit público asumidos por España.

A cerca de dos meses de las elecciones generales del 20 de noviembre, la vuelta de dicho impuesto se ha situado en el centro del debate preelectoral entre el gubernamental PSOE y la principal fuerza de la oposición, el Partido Popular, que ha expresado su rechazo.

Con las encuestas en contra y augurando la llegada al poder y con mayoría absoluta del PP, el PSOE decidió recuperar este impuesto en un claro guiño a la izquierda, sus votantes naturales, aunque elevando el mínimo exento para no perjudicar a la clase media.