El actor y productor estadounidense Danny Glover recibió hoy en La Habana el premio internacional de Cine "Tomás Gutiérrez Alea" que le otorgó la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC).

Glover, quien ha visitado varias veces la isla en los últimos años y ahora por segunda vez en 2011, recibió como "un honor" el galardón que, según expresó, le recordó a sus padres, por lo que le hubiera gustado que "estuvieran aquí conmigo para celebrar este homenaje".

El protagonista de filmes como "El color púrpura" y la saga "Arma letal" junto a Mel Gibson participa estos días en un encuentro de cine de África, el Caribe y sus Diásporas que tiene lugar en La Habana, en el que presidió un panel sobre las relaciones y perspectivas de realizadores africanos y caribeños y la comunidad afroamericana.

Glover, de 64 años, es un reconocido actor de cine que se ha destacado también por su activismo social y ha recibido la designación de Embajador de Buena Voluntad del Fondo de las Naciones Unidas para la ayuda a la Infancia (Unicef).

"He visto este proyecto de la Revolución cubana a lo largo de mi vida, la revolución-evolución cubana, en el intento que ha tenido de reconciliar las contradicciones de dentro y externas, de un proceso con el que he estado a veces en desacuerdo pero lo apoyo", manifestó Glover en el acto al que asistió el presidente del Parlamento de la isla, Ricardo Alarcón.

El presidente de la UNEAC, el escritor Miguel Barnet, calificó a Glover como "un gigante del arte y de la amistad" y resaltó "su obra, su vida, porque ha demostrado ser un verdadero amigo desafiando todos los peligros".

Este premio, que lleva el nombre de Tomás Gutiérrez Alea, considerado uno de los directores de cine más importantes que ha dado Cuba, se concede a personalidades extranjeras que han tenido un vínculo histórico con la UNEAC o con el país.

En su primera y anterior edición, en 2009, el premio fue entregado al también actor, el puertorriqueño Benicio del Toro.

El actor estadounidense ha abogado por la liberación de cinco agentes cubanos que están presos en EE.UU., por las visitas de sus familiares, y ha visitado en la cárcel a uno de ellos, Gerardo Hernández, condenado a dos cadenas perpetuas más quince años acusado de conspirar contra la seguridad nacional estadounidense como parte de una red de espionaje.