Cuba acusó el miércoles a Bill Richardson de "chantaje" y difamación, y negó categóricamente las afirmaciones del ex gobernador de Nuevo México acerca de que fue invitado a la isla para negociar la liberación de un contratista estadounidense preso.

En una entrevista exclusiva con The Associated Press, Josefina Vidal, jefa de asuntos norteamericanos del Ministerio de Relaciones Exteriores, dijo que Cuba rechazó la petición de Richardson de siquiera ver a Alan Gross debido a que el político describió al contratista como un "rehén" en declaraciones dadas a la AP.

"Su solicitud de ver al recluso, que no anticipó previamente, se tornó imposible, a raíz de sus declaraciones calumniosas a la prensa, en las que calificó a Alan Gross de 'rehén' del gobierno cubano, y de su intento de presionar, al afirmar públicamente que no se retiraría de Cuba hasta no cumplir este propósito", dijo Vidal. Richardson hizo ese comentario el jueves pasado después de que afirmó le negaron ver a Gross.

Sin embargo, Vidal dijo que Cuba ya estaba descontenta de que la noticia de la visita de Richardson se hubiera filtrado a la prensa incluso antes de haber empezado

"Ni siquiera se había reunido con autoridades cubanas cuando ya empieza la repercusión de la prensa, ya comienza a especularse sobre el motivo de su visita", dijo.

Vidal señaló que Richardson hizo el viaje por iniciativa propia y nunca se le hizo creer que saldría de la isla con Gross.

"En interés de que se disponga de información objetiva y veraz, deseo precisar que el señor Bill Richardson vino a Cuba por su iniciativa y lo recibimos a su solicitud, en visita privada, como en otras ocasiones en el pasado".

"La liberación del ciudadano norteamericano preso en Cuba, Alan Gross, nunca estuvo sobre la mesa durante los preparativos de su visita, lo cual se le aclaró al señor Richardson inmediatamente que lo planteó", dijo la funcionaria, y agregó que Cuba fue tomada por sorpresa cuando la visita de Richardson se filtró a la prensa en medio de reportes de que iba a Cuba para llevarse a Gross de vuelta.

Gross fue sentenciado a 15 años de prisión por crímenes en contra del Estado después de que fue descubierto trayendo ilegalmente equipo de comunicaciones mientras se desempeñaba en un programa de fomento a la democracia financiado por la Agencia para el Desarrollo Internacional de Estados Unidos.

Su apelación final fue negada en agosto por la Corte Suprema. Cuba dijo que esos programas están orientados a derrocar al gobierno, mientras que Gross dice que intentaba ayudar a la pequeña comunidad judía de la isla a tener conexión a internet.

Richardson es un ex embajador de Estados Unidos ante la ONU con una larga trayectoria en la negociación de liberación de prisioneros en todo el mundo. También ha tenido una relación particularmente cálida con los líderes cubanos, hasta este viaje.

El ex gobernador manifestó el martes que fue tratado tan mal, que duda que pueda regresar a la isla como amigo.

Tal sentimiento parece ser mutuo.

Vidal dijo que el comportamiento de Richardson se sumaba a un obsceno intento de acorralar al gobierno cubano.

"Se le recordó al señor Richardson que Cuba es un país soberano, que no acepta chantajes, presiones, ni prepotencias", subrayó la funcionaria.

"El gobierno cubano, a pesar de no estar obligado legalmente a dar acceso a ciudadanos privados a ningún sancionado, por razones humanitarias ha facilitado encuentros con el señor Gross a personalidades norteamericanas que han visitado el país, y que lo han solicitado de manera privada, discreta y respetuosa", señaló.

Cuestionada sobre si Richardson había presentado alguna oferta específica del gobierno estadounidense quid pro quo, Vidal dijo que las conversaciones entre funcionarios cubanos y Richardson eran confidenciales. Asimismo, no cerró la posibilidad de que Gross fuera liberado por motivos humanitarios, aunque dijo que no tenía conocimiento de que algo así fuera inminente.

"Normalmente en el mundo entero funciona así. Cuando hay una situación de violación de una ley hay un proceso legal que tiene su propio curso y hay que respetarlo. Y una vez que termine el proceso legal, es normal que las personas empiecen a esperar que pueda ocurrir otro proceso", explicó

Vidal, quien habló de manera exclusiva para la AP, se refirió también a la salud de Gross.

"Deseo añadir que el estado de salud del señor Gross es normal, de acuerdo con su edad y padecimientos crónicos. Recibe una atención médica esmerada, lo cual pudo corroborar la Sección de Intereses de los Estados Unidos durante la visita consular que le hizo el pasado 9 de septiembre y en el encuentro que se le organizó a los funcionarios consulares norteamericanos con los médicos que lo atienden, el día primero de este mismo mes", agregó.

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