El actor estadounidense Nicolas Cage reveló hoy que al principio de su carrera, cuando todavía mantenía el apellido Coppola, nadie lo tomaba en serio en el mundo del cine, por lo que se tuvo que "reinventar".

Cage, que hoy participó en una conferencia de prensa en el Festival Internacional de Cine de Toronto (TIFF) junto con el director estadounidense Joel Schumacher con motivo de la presentación de su último filme, "Trespass", añadió que "Nicolas Coppola era un pequeño niño muy asustado".

"Nicolas Cage es realmente quien soy, incluso si en mi pasaporte dice otra cosa. En cierta forma me tuve que reinventar" explicó el actor.

Cage, cuyo nombre real es Nicolas Coppola, es sobrino del director Francis Ford Coppola.

El actor también dijo que su cambio de apellido no supone un rechazo de su origen familiar.

"Eso no quiere decir que no esté orgulloso de mi familia y todos sus logros y lo que han hecho. Sólo que he ido en mi propia dirección", explicó.

Cage reveló, por otra parte, que sufrió una invasión en su domicilio mientras él y su familia dormían, al estilo de lo que sucede en "Trespass".

"Eran las dos de la mañana, viviendo en Orange County y durmiendo con mi esposa. Mi hijo de dos años estaba en otra habitación. Abrí los ojos y había un hombre desnudo con mi chaqueta de cuero, comiendo un caramelo", afirmó.

"Y aunque suena gracioso fue horroroso. Salté de la cama. Él se fue a mi baño. No sé por qué estaba desnudo. Quizás porque había llegado nadando. Y lo convencí para que se fuera", continuó el actor.

"No lo denuncié porque claramente no estaba bien. Pero la Policía me dijo que si hubiera entrado en cualquier otra casa en ese vecindario le hubieran disparado. No tengo un arma en mi casa y siempre voy a intentar evitar la violencia si puedo. Pero fue horroroso", terminó diciendo.

En "Trespass", en la que también intervienen Nicole Kidman, Cam Gigandet y Liana Liberato, Schumacher narra una violenta invasión en una mansión de Luisiana que se complica para horror de la familia que la habita.