La desigualdad económica entre los brasileños disminuyó los últimos años mientras que sus ingresos reales tuvieron un fuerte aumento, según un estudio oficial divulgado el jueves.

El estudio del gubernamental Instituto de Pesquisas Económicas Aplicadas (IPEA) dio cuenta de que, entre 2004 y 2009, el crecimiento de la economía permitió reducir en 5,6% la histórica desigualdad entre ricos y pobres en Brasil.

En el mismo período, el ingreso medio real subió 28% lo que benefició a todos los estratos sociales pero en especial a aquellos de menos recursos, según el IPEA.

"Esa evolución en la distribución de ingresos fue, en gran parte, motivada por el crecimiento económico y la generación de empleos", señaló el estudio. "También contribuyeron los cambios demográficos y el lento aumento en la escolaridad de la población adulta", agregó.

El documento destacó como gran novedad en el período analizado las políticas sociales emprendidas bajo el gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva (2003-2010), que propició aumentos reales en el salario mínimo y expandió las transferencias de ingresos hacia los más pobres.

En 2004 el ingreso promedio de los brasileños era de 495,12 reales y subió a 634,65 reales en 2009 (de 291,2 a 373,3 dólares al cambio actual).

En tanto, la desigualdad en Brasil pasó de 0,565 a 0,538 en ese período, medido por el índice Gini que determina el grado de desigualdad en una escala de 0 a 1, en el que más cerca de 1 significa más desigualdad.

Comparativamente, Suecia es uno de los países menos desiguales del mundo con un índice Gini de 0,23 mientras que Namibia aparece como uno de los más desiguales con 0,707.

El estudio dio cuenta también de una disminución en el número absoluto de los pobladores en condiciones de pobreza.

La población en pobreza extrema pasó de 15 millones a 9 millones en el período analizado, mientras que los pobres pasaron de 28 millones a 18 millones, según el informe. Brasil tiene actualmente una población de 190 millones de habitantes.

Aquellos pobladores que superan la línea de pobreza pero se consideran vulnerables por sus bajos ingresos pasó de 82 millones a 81 millones.

"La disminución del tamaño de los tres estratos de bajo ingreso implica una movilidad social ascendente", señaló el informe.

No obstante, destacó que persiste una concentración de los pobladores abajo de la línea de pobreza en las regiones norte y noreste del país, pese a que las políticas sociales del gobierno se concentraron en esas regiones.

Por su parte, las clases media y alta crecieron de 51 millones a 78 millones.