Trece personas murieron al estallar un automóvil cargado con explosivos en la mañana del miércoles, y veintenas resultaron heridos frente a un restaurante donde los policías tomaban desayuno, en el sur de Bagdad.

No se informó de inmediato cuántos policías había entre los muertos.

El atentado fue uno de los más mortíferos en un día en el que ya han ocurrido otros decesos. En total, 17 personas murieron — al menso seis de ellos eran soldados o policías iraquíes — para media mañana y más de 50 sufrieron heridas.

La explosión, que ocurrió poco antes de las 8 de la mañana del miércoles también hirió a otras 41 personas dijo el Zuhair al-Khafaji del Hospital Hila hasta donde fueron trasladados los heridos. La explosión tuvo lugar justo al sur de Hila, en el pueblo de al-Shumali, situado a 90 kilómetros (55 millas) al sur de Bagdad.

Un policía en el área del atentado colocó la cifra de víctimas en 11 y confirmó que hubo 41 heridos. Informes contradictorios de muertos suelen ser comunes inmediatamente después de grandes atentados en Irak.

El funcionario policial habló bajo condición de permanecer anónimo porque no estaba autorizado a dar a conocer más información.

En tanto, una bomba colocada en una carretera que buscaba destruir una patrulla de seguridad en el occidente de Irak mató a dos soldados y dejó nueve heridos, informaron dos funcionarios gubernamentales.

Entre los que murieron en el restaurante estaban dos policías, afirmó el doctor Zuhair al-Khafaji, del hospital de Hillah, a donde fueron trasladados los heridos y los muertos. Entre los 41 lesionados por la explosión había al menos cuatro policías.

La detonación ocurrió poco antes de las 8 a.m. hora local en la población de al-Shumali, justo al sur de Hilla y unos 90 kilómetros (55 millas) al sur de Bagdad.

El mismo miércoles pero más temprano, hombres armados dispararon contra una patrulla de seguridad en un barrio mixto suní y chií en el noreste de Bagdad. Los pistoleros huyeron luego de matar a dos policías y lesionar a un tercero, de acuerdo con un funcionario policíaco y a un médico de un hospital de la ciudad de Bagdad.

Una media hora más tarde y después de la explosión en al-Shumali, dos policías iraquíes fallecieron y 11 sufrieron heridas por una bomba que estaba oculta en un minibus en el que se trasladaban cerca de la localidad de Habbaniyah, unos 80 kilómetros (50 millas) al oeste de Bagdad.

Los soldados se dirigían a una zona de entrenamiento al interior del campo, informó un funcionario militar de alto nivel en la provincia sunita de Anbar donde los insurgentes frecuentemente atacan a las fuerzas de seguridad que han trabajado con fuerzas estadounidenses.

Todos los funcionarios informaron sobre el ataque en Anbar bajo condición de permanecer anónimos debido a que no están autorizados a hablar con los medios de prensa.