El Consejo de Seguridad está estudiando una resolución para crear una misión de la ONU en Libia y descongelar los activos de dos grandes empresas petroleras, según una copia del proyecto obtenida por la Associated Press.

Gran Bretaña entregó el proyecto de resolución a los 15 miembros del consejo el martes por la noche y fuentes diplomáticas expresaron esperanzas de llegar a una votación para fines de la semana. Estados Unidos y Francia participaron de la redacción, en tanto Rusia y China, que tienen poder de veto, fueron consultadas, añadió la fuente.

El proyecto modificaría el embargo de armas impuesto al régimen de Moamar Gadafi para permitirle al movimiento rebelde que ahora controla el país comprar armas "con fines únicamente de seguridad o ayuda al desarme". También permitiría el ingreso al país de armas cortas y ligeras y la munición correspondiente para proteger al personal de la ONU, diplomático y humanitario.

Según el proyecto, la zona de veda de vuelos impuesta en marzo, cuando Gadafi lanzó la represión, se mantendría pero estaría sujeta a revisión.

Se descongelarían los activos de la Libyan National Oil Corporation y Zueitina Oil Company, en tanto se modificaría el congelamiento sobre el Banco Central, el Banco Extranjero de Libia, la Autoridad de Inversiones y la Cartera de Inversiones Africanas. Pero seguirían vigentes el congelamiento de activos y prohibición de volar que pesan sobre Gadafi, sus familiares más cercanos y partidarios de su régimen.

El Consejo Nacional Transicional, instaurado por los rebeldes que pusieron fin al régimen gadafista de 42 años y obligaron al ex dictador a pasar a la clandestinidad, ha pedido ayuda a la ONU mientras trata de crear un gobierno.

El proyecto elogia "la mejoría de la situación" en Libia y exhorta a crear un gobierno interino. También elogia el llamado del consejo a la unidad, la reconciliación y la justicia, así como su exhortación a que los "libios de todas las creencias y orígenes se abstengan de represalias, incluidas las detenciones arbitrarias".

El proyecto llama a la creación de una Misión de la ONU de Apoyo a Libia por un plazo inicial de tres meses para ayudar al nuevo gobierno a imponer la seguridad y el estado de derecho, iniciar un diálogo político incluyente, promover la reconciliación nacional e iniciar el proceso de redactar una constitución y preparar elecciones.