Grecia es parte "integral" de la eurozona, dijeron los gobernantes de Francia, Alemania y el propio país helénico en una teleconferencia de emergencia el miércoles por la noche con la que buscaron serenar a los mercados y acabar con las conjeturas de una mora inminente en los pagos de la deuda griega.

Los temores de un cesación de pagos y la posibilidad de que Grecia abandone el euro para volver a su propia moneda agitan los mercados desde hace días, tanto en la eurozona como en el resto del mundo.

"Frente a los amplios rumores de los últimos días, todos destacaron que Grecia es parte integral de la eurozona", dijo el vocero oficial Elias Mossialos tras la discusión entre el premier griego George Papandreou, la canciller alemana Angela Merkel y el presidente francés Nicolas Sarkozy.

En Alemania, el vocero de la canciller, Steffen Seibert, dijo que Merkel y Sarkozy destacaron la importancia para la economía griega de la "aplicación estricta y eficaz" del rescate internacional. Atenas debe alcanzar metas fiscales concretas e implementar reformas, incluida una amplia privatización, para seguir recibiendo los fondos que la mantienen a flote.

Muchos inversionistas están convencidos de que Grecia no podrá enmendar sus finanzas con sus planes económicos actuales. Sus bonos a 10 años llegaron el miércoles a un interés del 25,3%, más de 23 puntos por encima del bono alemán equivalente.

El principal temor a una bancarrota griega es que desestabilice a otros países europeos en apuros financieros, como Portugal, Irlanda, España o Italia. Además, conmocionará a los bancos, muchos de los cuales adquirieron grandes cantidades de bonos griegos. El miércoles, la agencia de calificación de riesgos Moody's redujo la calidad crediticia de los bancos franceses Societé Generale y Credit Agricole.

"Encaramos los mayores desafíos de una generación, se trata de una lucha por los puestos de trabajo y la prosperidad de las familias en todos nuestros estados miembros", dijo el presidente de la Comisión Europea José Manuel Barroso al Parlamento Europeo en la localidad francesa de Estrasburgo.

"Es una lucha por el futuro económico y político de Europa. Es una lucha por lo que representa Europa en el mundo. Es una lucha por la propia integración europea", agregó.

El Fondo Monetario Internacional, que dio a Grecia un crédito de contingencia de 110.000 millones de euros junto con sus socios de la eurozona, mantuvo igualmente el miércoles una reunión informal de su consejo de administración debido a la crisis.

El encuentro "no fue para tomar decisiones", dijo el FMI en una declaración, sino para actualizar la información facilitada a los miembros del consejo sobre los últimos acontecimientos.

Por otra parte, el presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick, criticó a los 17 países de la eurozona por no tomar medidas contundentes para evitar la crisis.

"La economía global ha entrado en una nueva zona de peligro con muy poco margen de maniobra, mientras los países europeos se resisten a aceptar la difíciles verdades sobre las responsabilidades comunes de una divisa común", dijo Zoellick.