Perú llamó la atención al embajador de Bolivia, Jorge Ledezma, por haber dicho que los peruanos deben impulsar desde las calles un cambio real en el país a través de la convocatoria a una asamblea constituyente.

El canciller Rafael Roncagliolo consideró el miércoles "inaceptables" las declaraciones de Ledezma y dijo que se comunicó con el embajador en la víspera para llamarle la atención.

"Las declaraciones del embajador de Bolivia son inaceptables y así se lo hemos hecho saber ayer. El aceptó nuestra llamada de atención y se comprometió a no volver a hacer ese tipo de declaraciones", dijo Roncagliolo en entrevista con la emisora Radioprogramas.

Agregó, no obstante, que se trató de un "incidente menor" que no debe afectar las buenas relaciones que existen entre Bolivia y Perú.

"De manera que con esta llamada (de atención) que le hemos hecho hay que dar el incidente por superado", sostuvo.

Desde Bolivia, el canciller David Choquehuanca al ser consultado sobre el tema por los periodistas señaló que se registró un "malentendido".

"Nuestro embajador se ha comunicado (con el canciller de Perú) y le ha explicado y ha explicado que ha habido una mala interpretación", a sus declaraciones agregó.

Ledezma participó el sábado de un foro denominado Terrorismo Mediático, organizado por el movimiento Todas las Voces que es un aliado político de Gana Perú, el partido del presidente Ollanta Humala.

Durante su participación, manifestó que creía en la fuerza de los movimientos sociales y que para hacer un cambio real en Perú el camino era una asamblea constituyente.

"Imagínense imponer esa agenda. Quién la impone. Va a tener que ser el pueblo desde las calles haciendo agendar estas transformaciones que se están esperando", expresó.

En su plan de gobierno, presentado en la campaña electoral pasada, Humala planteó la convocatoria a una asamblea constituyente y la necesidad de cambiar la carta magna.

Pero ante el temor que estas propuestas generaban en la mayoría de peruanos Humala retiró de sus prioridades el tema y enfatizó que gobernaría respetando el orden constitucional.

El mandatario izquierdista, que asumió el poder el 28 de julio, se concentra actualmente en infundir confianza al país y a los inversionistas al tiempo que reitera el compromiso de su gobierno de trabajar para que los beneficios del crecimiento económico alcancen a los más pobres.