Al menos 11 civiles afganos murieron víctimas del ataque coordinado de un comando talibán que comenzó ayer en distintos puntos de Kabul, indicaron hoy a Efe fuentes oficiales, que confirmaron el fin de los combates.

En total, han muerto once civiles afganos, entre ellos tres niños, y otros diecinueve han resultado heridos, dijo a Efe un portavoz de la misión de la OTAN en Afganistán (ISAF) que aseguró contar con información del Ministerio afgano de Interior.

Hasta esta mañana, Interior solo había reconocido que en los combates habían muerto dos civiles y cuatro policías, y que otras 23 personas -doce civiles y once policías-, resultaron heridas, a los que hay que añadir seis soldados heridos confirmados por la ISAF.

"La lucha terminó hoy a las 09:00 horas (04:30 GMT)", afirmó esta mañana el ministerio de Interior en un comunicado, aunque el jefe de la brigada de investigación criminal de Kabul, Mohamed Zahir, dijo a Efe de madrugada que los combates habían concluido anoche.

El ataque contra la ciudad comenzó ayer por la mañana y corrió a cargo de un total de nueve insurgentes: tres de ellos perpetraron ataques suicidas en distintos puntos, y los otros seis subieron a un inmueble de 13 plantas desde el que dispararon a discreción.

"Los insurgentes usaron "burqas" (la prenda femenina que cubre todo el cuerpo y el rostro) para pasar sin ser vistos en los controles policiales hasta llegar al edificio", reconoció en su nota de prensa el Ministerio de Interior.

Armados con lanzagranadas, ametralladoras y chalecos explosivos, los miembros del comando atacaron con disparos y explosivos la Embajada de EEUU, el cuartel general de la OTAN en Afganistán y otros edificios próximos a la plaza kabulí Abdul Haq.

Las fuerzas de seguridad afganas y de la OTAN procedieron a rodear el edificio y comenzaron a subir planta por planta para acabar con los insurgentes atrincherados.

"En total, las fuerzas de seguridad mataron a nueve suicidas. La zona ya está completamente bajo control de las fuerzas de seguridad afganas", afirmó a Efe el jefe de Policía de Kabul, Ayub Salangi.

La acción coordinada de los insurgentes paralizó durante horas Kabul, cuyos ciudadanos temían desde hace días algún tipo de ataque coincidiendo con el décimo aniversario de los atentados del 11-S de Nueva York, que desencadenaron la invasión de EEUU a Afganistán.

Las tropas extranjeras comenzaron el pasado julio a retirarse del país y a transferir gradualmente la competencia de la seguridad a las fuerzas afganas, en un proceso que debe concluir según los plazos previstos en 2014.

Kabul, una de las ciudades donde la seguridad está ya en manos de las fuerzas afganas, ha sido golpeada en varias ocasiones por los talibanes en los meses de verano, cuando el conflicto afgano ha registrado un recrudecimiento.