Las autoridades de Nueva York esperan que el plan propuesto por la Casa Blanca para impulsar el empleo ayude a crear o mantener 50.000 puestos de trabajo en la Gran Manzana, ciudad que recibiría unos 9.000 millones de dólares una vez que ese paquete de medidas sea aprobado por el Congreso de Estados Unidos.

Así lo aseguró hoy la oficina del fiscal de cuentas de Nueva York, John Liu, en un estudio sobre los beneficios que obtendría la ciudad si finalmente demócratas y republicanos se ponen de acuerdo y aprueban el Proyecto de Ley para los Empleos Estadounidenses, que anunció el pasado jueves el presidente de EE.UU., Barack Obama.

El informe de Liu prevé que el plan de empleo impulsado por la Casa Blanca, valorado en 447.000 millones de dólares, permitiría a la economía de la Gran Manzana ingresar más de 9.000 millones de dólares, el 40 % de los recursos previstos para el conjunto del estado de Nueva York.

En concreto, las autoridades neoyorquinas calculan que el conjunto de medidas incluye iniciativas por valor de unos 1.300 millones de dólares y la creación de 6.700 puestos de trabajo para reducir la tasa de embargos en la ciudad a partir de ayudas para los dueños de viviendas en problemas.

Las ayudas federales también incluirían 2.300 millones de dólares en inversiones para modernizar las infraestructuras de la ciudad de los rascacielos, desde los sistemas de transporte a colegios y edificios de viviendas, que aportarían además otros 17.000 puestos de trabajo a la economía neoyorquina.

El plan prevé también rebajas de impuestos para los trabajadores neoyorquinos por valor de 4.800 millones de dólares, que ayudarían a preservar hasta 25.000 empleos, así como nuevas ayudas para buena parte de los 190.000 residentes de la ciudad que llevan más de 26 semanas en paro.

El presidente Obama urgió el lunes al Congreso a aprobar "ya" su plan de empleo e instó especialmente a la oposición republicana, que controla la Cámara de Representantes, a no "jugar a la política" con estas medidas, cuando falta poco más de un año para que se celebren las elecciones presidenciales.

"Faltan catorce meses para las próximas elecciones y millones de estadounidenses sin trabajo no pueden darse el lujo de esperar catorce meses para que el Congreso actúe", sostuvo el presidente, quien recordó que su propuesta toma ideas de republicanos y demócratas, por lo que puede ser apoyada por ambos partidos.

Después de dos años de que se diera por terminada la peor recesión en casi ocho décadas, el índice de desempleo en EE.UU. se mantiene por encima del 9 % de la fuerza laboral y un 43 % de las personas en paro ha estado sin empleo por más de seis meses. En el caso de la ciudad de Nueva York, la tasa de paro es del 8,7 %.