El líder de un grupo rebelde responsable por los atentados terroristas en Mumbai en 2008 falleció en un enfrentamiento a tiros con las fuerzas del gobierno en la región india de Cachemira, informó la policía el miércoles.

El oficial Imtiyaz Hussain afirmó el miércoles que el comandante Abdulá Uni, del grupo Lashkar-e-Taiba murió en la víspera en una población cercana a la ciudad de Srinagar, la principal ciudad en la parte de Cachemira que es controlada por la India.

Las autoridades indicaron que Uni, un paquistaní, planeaba y efectuaba ataques contra soldados, políticos y civiles indios desde que ingresó a la región de Cachemira controlada por India en el 2005 desde la región controlada por Pakistán en esta región dividida del Himalaya.

Era "el miliciano más buscado y nuestro objetivo número uno entre todos los milicianos activos en Cachemira", dijo el oficial Shiv Murari Sahai, al calificar la muerte de Uni como un "severo golpe" contra Lashkar-e-Taiba.

El grupo Lashkar-e-Taiba no ha confirmado la muerte de Uni y no ha sido ubicado para que comenten al respecto. El grupo es uno de varios que combaten desde 1989 para lograr la independencia de Cachemira o para lograr su fusión con Pakistán.

Fue acusado de realizar varios ataques en India, incluyendo el sitio de 2008 que dejó 166 muertos en Mumbai. India acusa a Pakistán de apoyar al grupo a pesar de que está oficialmente prohibido ahí.

Las fuerzas indias lanzaron el operativo el martes para capturar a Uni después de recibir una pista de que estaba en el pueblo de Sopore.

Sahai dijo que Uni, como el máximo comandante del grupo en la Cachemira controlada por India, manejaba las finanzas del grupo y "también motivaría y reclutaría personas para Lashkar".

La policía lo acusó de participar en el asesinato en abril del líder religioso cachemiro Moulvi Showkat Ahmed Shah, que lideraba el grupo puritano Jamiat-e-ahle Hadith.

Lashkar-e-Taiba niega cualquier participación en el asesinato, en lugar de acusar a otro grupo extremista casi extinto, en un inusual ejemplo de culpar a colegas rebeldes.

India acusa a Pakistán de financiar y entrenar a los milicianos separatistas. Islamabad niega eso y dice que da sólo apoyo moral y diplomático.

Más de 68.000 personas, la mayoría de ellos civiles, han muerto en el conflicto armado en la Cachemira hindú.