Estados Unidos y los enviados internacionales iniciaron el miércoles una nueva ronda de diplomacia viajera para contener las consecuencias del intento palestinos de obtener el reconocimiento internacional como estado independiente.

Los diplomáticos estadounidenses Dennis Ross y David Hale llegarán a la región el miércoles por la noche, y se reunirán con los líderes israelíes antes de viajar a Cisjordania al día siguiente para hablar con el presidente palestino Mahmud Abbas.

Washington intenta persuadir a los palestinos que abandonen su plan de pedir a las Naciones Unidas el reconocimiento como estado independiente, aunque hasta ahora sin éxito. Los palestinos recurrieron a la ONU tras fracasar sus negociaciones con Israel.

Sostienen que plantearán su petición en la Asamblea General que comienza el 20 de septiembre en Nueva York.

Las negociaciones palestino-israelíes quedaron atascadas hace casi tres años y fueron revividas brevemente el pasado septiembre antes de encallar otra vez ante la demanda palestina de que Israel congelara completamente la construcción de asentamientos.

Israel se opone al intento palestino de obtener membresía en la ONU como estado independiente con los territorios de Cisjordania, la Franja de Gaza y la parte oriental de Jerusalén. El ministro de Relaciones Exteriores Avigdor Lieberman advirtió el miércoles que ello acarrearía "graves implicaciones".

Estados Unidos prometió vetar la petición si llega al Consejo de Seguridad, cuya aprobación en necesaria para obtener la membresía de pleno derecho. Tanto Israel como Estados Unidos sostienen que las negociaciones son la única forma de producir un estado palestino.

Los palestinos no han anunciado qué harán en las Naciones Unidas, pero podrían evitar el Consejo de Seguridad y acudir directamente a la Asamblea General para que le conceda el estatuto de observador no miembro, una alternativa que no podría ser vetada por Estados Unidos y que sería aprobada con toda seguridad,