El Festival Internacional de Cine de Toronto (TIFF) realizó hoy un breve descanso en su agitado ritmo de estrenos mundiales y en el desfile de estrellas de Hollywood para prestar atención al nuevo cine argentino de directores como Carlos Sorin, Pablo Trapero o Santiago Mitre.

Uno de los programas del Festival Internacional de Cine de Toronto es el llamado City to City, iniciado hace tres años y en el que tienen cabida filmes que se sitúan en alguna de las grandes urbes del mundo.

En 2009, TIFF inició el ciclo de City to City con la capital israelí, Tel Aviv, y un año después le tocó el turno a la ciudad turca de Estambul.

Al anunciar la selección de Buenos Aires, la programadora de City to City, Kate Lawrie Van de Ven, señaló que "el cine argentino ha estado inspirando al público internacional desde finales de 1990 pero con este programa, queríamos considerar hasta qué punto este éxito es un fenómeno urbano más que simplemente una cuestión de cine nacional".

Van de Ven explicó a Efe que "la selección de Buenos Aires para el festival de 2011 fue un resultado combinado de una gran cantidad de búsqueda e investigación desde hace más de un año junto con discusiones con la programadora de películas de España y Latinoamérica, Diana Sánchez".

"Al final, descubrimos más filmes de lo que habíamos anticipado", añadió Van de Ven.

"Nuestro objetivo final es mostrar trabajos que introducen a nuestro público a una variedad de voces cinematográficas dinámicas que emergen de Buenos Aires así como a filmes selectos que están entrelazados con su contexto urbano específico", añadió Van de Ven.

Entre las 10 películas argentinas que el TIFF ha programado están "Caprichosos de San Telmo" de Alison Murray, "El gato se desvanece" de Carlos Sorin, "Mundo Grúa" de Pablo Trapero y "Tierra de los padres" de Nicolás Prividera.

También "Invasión" de Hugo Santiago, "Un mundo misterioso" de Rodrigo Moreno, "Pompeya" de Tamae Garateguy, "Las piedras" de Román Cárdenas, "El estudiante" de Santiago Mitre y "Vaquero" de Juan Minujín.

Durante una rueda de prensa celebrada hoy con varios de los directores argentinos que se desplazaron al TIFF, Santiago Mitre declaró que para él fue "un gran estímulo" iniciarse en el cine cuando aparecieron las primeras películas del "nuevo cine argentino", filmes como "Mundo grúa" de Pablo Trapero.

"Cuando era adolescente vi la película de Pablo y se empezaron a hacer una serie de películas que eran muy novedosas en el contexto del cine argentino. Y siento que mi aprendizaje como cineasta fue muy en paralelo a todo ese nuevo cine argentino", continuó.

"Sobre todo había una concepción de producción, que en mi película también se sigue, de salir a filmar a la calle y de registrar la ciudad y registrar con mucho realismo el movimiento de la ciudad", terminó diciendo el joven realizador argentino.

Por su parte, Carlos Sorin declaró que aunque la diversidad es la principal característica del cine argentino actual, todos los realizadores están influidos por el dinamismo de Buenos Aires.

"Supongo que cuando uno vive en una ciudad que tiene un movimiento cultural como Buenos Aires, quieras o no, eres permeable a esas influencias", afirmo Sorin.

"Nosotros hacemos un cine que está adscrito a la realidad que vivimos. No es un cine fantástico, no es un cine de Hollywood. Y compartamos o no lugares comunes, todos nosotros estamos influenciados por una misma realidad", continuó el director de "El gato se desvanece".

"El cine argentino tiene una característica muy notable que tiene que ver con la historia de Buenos Aires, que es una ciudad absolutamente cosmopolita. Y para mi esa característica del cine argentino es la diversidad de miradas. Somos todos distintos. Eso es nuestro fuerte y quizás también nuestra debilidad pero eso es Buenos Aires", terminó señalando.

Julio César Rivas