El artista español Miquel Barceló preside desde hoy la concurrida plaza neoyorquina de Union Square con su "Gran Elefandret", una monumental escultura de bronce de casi ocho metros de alto que muestra a un elefante boca abajo haciendo equilibrio sobre su propia trompa.

La pieza representa "de forma brillante una extraordinaria, sino imposible, hazaña física y cultural", según explicaron los responsables de la galería Marlborough, que ha coordinado con la Asociación de Union Square la instalación de la escultura en esa plaza de Manhattan hasta finales de mayo de 2012.

"Gran Elefandret" (2008), que desafía las reglas de la gravedad al sostenerse el enorme cuerpo del animal sobre una larga y estrecha trompa, captura "con humor, gran escala y coraje español, la esencia de lo que un monumento público puede llegar a ser hoy en día", asegura la galería en un comunicado.

Las cuatro imponentes patas del elefante, que parecen patalear en el aire para encontrar el equilibrio, están realizadas como el resto del cuerpo del animal por un material rugoso que representa las arrugas de la piel del mamífero, en una técnica que "evoca las pinturas táctiles del artista, en las que crea ricas superficies topográficas y esculpidas en lienzos", añade Marlborough.

Los responsables de la galería ponen de manifiesto el importante papel que ha jugado siempre la naturaleza en la obra del polifacético artista mallorquín, tanto temática como funcionalmente, y recuerda que, en los inicios de su carrera, Barceló comenzó experimentando con grandes cantidades de pintura sobre lienzos que ponía en contacto con los elementos de la naturaleza, para incluir más tarde materiales como sedimentos, algas o ceniza volcánica.

"Él siempre ha estado inusualmente compenetrado con los ciclos de la vida y con todo tipo de criaturas, desde los peces de su juventud en Mallorca hasta los animales de granja para la matanza en la que él mismo ayudaba", dijo la crítica de arte Dore Ashton, según recuerda la galería neoyorquina en el mismo comunicado.

Sus largas temporadas en países del oeste africano como Mali influyen sustancialmente sobre su obra, en la que se pueden apreciar los horizontes de ese país o las aguas del río Níger, pinturas en las que según Ashton "nunca omitió a los animales que estaban tan inmersos en la vida de Mali, pero además, como siempre, se interesó por su destino".

El artista, reconocido entre otras muchas obras por la cúpula que pintó en la Sala XX del Palacio de Naciones de Ginebra y que España donó a la ONU, presidirá así durante casi ocho meses la popular plaza de la Gran Manzana, por la que pasan diariamente miles de personas y que se convierte así en "una de las galerías de arte más concurridas del mundo", según dijo la directora ejecutiva de la Asociación de Union Square, Jennifer Falk.

"Nuestro programa 'Arte en el parque' alcanza un nuevo nivel con la instalación de la escultura monumental 'Gran Elefandret' de Miquel Barceló en el triángulo que forma el parque", añadió en el comunicado Falk, quien describió la pieza del mallorquín como "todo un logro de ingeniería".

Para la responsable de la Asociación de Union Square, la escultura es "un reflejo de la energía de este vecindario" de Manhattan, por lo que aseguró estar expectante a conocer "las reacciones que provoque la escultura en los numerosos visitantes que recibe la plaza a diario.